​La inflación llegó para quedarse

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Sebastian Deutsch

La inflación llegó para quedarse. Son palabras duras pero no por serlo dejan de ser ciertas. Antes de entrar en el detalle quiero explicar que existen dos tipos de inflación la más conocida la inflación como consecuencia de una política monetaria que puede ser controlada o regulada por los bancos centrales y la menos conocida y que no habíamos experimentado en más de 50 años que es la inflación por quiebre, disrupción of atochamiento de la cadena de distribución. Sobre esto hay común acuerdo no solo a nivel de los grandes bancos centrales sino de los grandes medios especializados como Bloomberg y el Wall Street Journal.

Para entender cómo podemos solucionar esto nos tenemos que remontar a 1970 en donde producto de la guerra de Yom-Kippur (1973), la revolución de Iran (1979) y todos los eventos que sucedieron en esa década en Medio Oriente, afectaron el abastecimiento mundial del petróleo.

¿Cómo se vivía eso en USA y en el mundo? En un principio se veían grandes colas para poder llenar los estanques de los autos dada la falta de combustible pero USA y el mundo no podía seguir viviendo así. Ahi marcas como Toyota, Honda, Nissan/Datsun, Mazda y después Hyundai quienes tenían una propuesta disruptiva muy distinta a la que tenían los grandes fabricantes como GMC/Chevrolet, Ford y Chrysler, proponían motores pequeños y económicos, autos compactos y más livianos como el Honda Civic, el Toyota Corolla, el Datzun 140Y, el Mazda 323 y el Hyundai Pony quienes se impusieron como la solución y les permitió crecer en el mayor mercado del mundo llegando a dominarlo años después.

¿Por qué tomo este ejemplo? Porque la única forma de superar la inflación por interrupción de la cadena logística es con un cambio de paradigma. En los 70s el petróleo era el principal insumo importado a nivel mundial hoy el grado de globalización implica que importamos celulares, televisores, autos, ropa, zapatillas y zapatos, carne y exportamos pollo pero importamos granos para ellos, salmón pero importamos harina de pescado y la interrupción de la cadena logística los afecta a todos y se traduce en inflación.

A esto se suman nuestro actual modelo económico que incentiva la atomización de la demanda y la concentración de esta en supermercados, grandes tiendas y otros actores que se convierten en agregadores de demanda.

A nivel mundial no se vislumbran soluciones inmediatas y todas las propuestas requieren de tiempo. ¿Está todo perdido?

No y lo digo con conocimiento de causa. Soy co fundador de un emprendimiento que se llama 12tren que por medio del cambio de hábitos propone generar ahorros en las compras de supermercado en forma permanente del 40% y en el proceso disminuir la huella de carbono generando y recuperando además redes familiares y sociales. Ese nivel de ahorro se traduce en ahorros reales de $80.000 a $300.000 mensuales. Es para todos lo más probable que no, de la misma forma que en la última gran crisis muy pocos al principio compraban autos japoneses y coreanos hoy representan más del 26.2% del mercado automotriz (solo en 5 marcas) y quien lideró ese cambio que es Toyota tiene el 8,5% de la participación mundial.


Sebastián Deutsch 

Ingeniero Comercial y Emprendedor