​Inversiones chinas en Chile entre la conveniencia y la dependencia

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María José Piñeiro

El 18 de noviembre Karin Ebensperger publicaba en su twitter “Chile: mientras los chilenos nos polarizamos, “empresas” chinas (o sea China) podrían quedarse con nuestra estratégica distribución eléctrica. Atención autoridades; ¡atención opinión pública! Se requiere análisis exhaustivo sobre las implicancias”. El Almirante Miguel Ángel Vergara señalaba al día siguiente “aquí no sólo se trata de un tema económico y de buenas relaciones con China, que es nuestro principal socio comercial, sino que estamos frente a una situación estratégica y geopolítica de la mayor importancia, pues se estaría dejando en manos de una potencia extranjera el eventual control de la transmisión y distribución de energía eléctrica del país” (Vergara, 2020)


Parlamentarios, expresaron su inquietud en la comisión de Economía de la Cámara de Diputados sobre los potenciales riesgos de la compra de la empresa de distribución eléctrica CGE por parte de la china Satate Grid, instancia en la que expuso el Fiscal Nacional Económico, Ricardo Riesco. (EMOL, 2020)


En dicha comisión, los parlamentarios solicitaron mayor información sobre las consecuencias futuras e implicancias de esta compra, así mismo solicitaron un informe con los regímenes de otros países, sobre cómo se protegen las adquisiciones de empresas de sectores estratégicos. Ante las respuestas del Fiscal Nacional Económico, quién argumentó comprender conceptualmente los riesgos políticos, económico, geopolíticos, de seguridad nacional y otros que pudiesen estar involucrados, pero que no le correspondía pronunciarse. Por consiguiente, la comisión de Economía de la Cámara de Diputados decidió invitar a ministros de carteras involucradas con el fin de tratar el tema. (EMOL, 2020)


La inversión China en nuestro país ha sido creciente desde el 2016, especialmente en sectores como energía, alimentación y tecnología. Según datos de Invest Chile la cartera de proyectos chinos en nuestro país alcanzaba a junio de este año a 4. 470 millones de dólares, con más de 27 proyectos.


China, concentra la mayor parte de las importaciones de mercancías de todo tipo que llegan a nuestro país y es el mayor comprador de minerales. Ahora, sería dueño de una parte importante de la matriz eléctrica chilena. Entendiendo la importancia económica del gigante asiático a nivel mundial y que la inversión extranjera beneficia a Chile, China puede ser un socio estratégico para nuestro desarrollo. Sin embargo, la influencia económica puede otorgar una posición de dependencia que vaya en contra de otros intereses nacionales.


Desde la óptica económica, China se ha convertido en uno de los principales emisores de inversiones extranjeras en el mundo. Posee una capacidad inversora de gran potencia financiera por parte de sus empresas, con grandes volúmenes de fondos. La inversión en magnos proyectos de infraestructura y conectividad estimulan el desarrollo y la economía de países y regiones en las que invierten, lo anterior, le otorga la capacidad para ejercer poder sobre los sectores críticos de dichas economías, generando una dependencia del gigante asiático para su desarrollo.


Así, los países receptores de las inversiones chinas representan por un lado una aportación de capital que es bienvenida. Pero, está aumentando el recelo hacia la pérdida de control de empresas en sectores estratégicos, sectores de tecnología avanzada y posible doble uso, a manos de empresas chinas que en muchos casos son estatales –o que, aunque sean privadas, tienen normalmente una dependencia del poder político.


Es por ello, que sus inversiones económicas a nivel mundial muestran la estrecha vinculación entre los intereses económicos y geopolíticos chinos.


Hemos sido testigos de cómo China ha desarrollado una de las mayores estrategias geopolíticas de nuestro tiempo, combinando puertos comerciales con bases navales militares: el llamado collar de perlas chino. (EOM, 2020) Como potencia manufacturera del mundo, y en su búsqueda por nuevos mercados y sustentar su economía, ya sea para vender sus productos como para adquirir materias primas, China es consciente que necesita asegurar las largas rutas de suministro, para asegurar y así controlar las idas y venidas de recursos clave para su economía.


América Latina en este escenario se convierte en una región económica y estratégicamente relevante para el gigante asiático. La inversión y apoyo diplomático chino en la región puede tener diversas lecturas geopolíticas, tales como neutralizar la tradicional influencia de Estados Unidos en la región su principal competidor a nivel mundial, quien ha intentado contener a China en el Asia Pacífico mediante una densa red de alianzas con países asiáticos. Por lo que, no es de extrañar que China, haya aprovechado de consolidar su presencia en Latinoamérica, gracias al poco interés de Estados Unidos durante la administración Trump hacia la región, vacío que no dudó en ocupar.

Sumado a lo anterior, se encuentra restar el apoyo de países latinoamericanos a Taiwán, proveerse de materias primas y alimentos para continuar su desarrollo.


A modo de ejemplos, Panamá cesó sus relaciones diplomáticas con Taiwán para establecerlas con China, con la que ya ha firmado 28 acuerdos tanto económicos como diplomáticos, la ubicación estratégica y estabilidad política de Panamá, le permitirían usarlo como núcleo logístico para el desarrollo de sus relaciones comerciales. El Salvador, ha sido el último país (y el tercero de la región en solo dos años) en cesar sus relaciones diplomáticas con Taiwán para reconocer a China y sumarse a ser receptor de las inversiones y megaproyectos del gigante asiático. Y la lista puede continuar con las grandes inversiones en nuestro país, Perú, Brasil, el apoyo económico a Venezuela y Argentina que se suma en este último la construcción de una estación espacial, que ofrece al gigante asiático posibilidades de recabar información en el hemisferio.


El subsecretario de Relaciones Económicas Internacionales -dependiente de Cancillería-, Rodrigo Yáñez al ser consultado sobre las inquietudes de las inversiones chinas en nuestro país señaló que, “la preocupación que se ha planteado hoy tiene que ver desde el punto de vista de quién es el accionista, independientemente de si es el Estado chino u otro, y ese es el tema que levantó la Fiscalía Nacional Económica y en el marco de sus atribuciones ellos determinarán el curso de acción. Pero desde el punto de vista general, nosotros en ese sentido, reitero, tenemos una estrategia de inversión extranjera que da la bienvenida a todos los capitales del mundo, porque la fortaleza que tenemos es justamente el capital institucional, y en ese sentido, las reglas del juego: la claridad, la certeza y la predictibilidad, lo valoran todos los inversionistas extranjeros. Todos se tienen que regir por las mismas reglas del juego, de la misma manera que lo haría una empresa chilena. En ese sentido, no hay traje a la medida ni tampoco barreras discriminatorias". (EMOL, 2020)


En el marco de la conmemoración de los 50 años del establecimiento de relaciones diplomáticas entre Chile y China en noviembre de este año. El ex presidente Frei en una entrevista con la agencia estatal de noticias china Xinhua, afirmó que ambos países son “socios estratégicos”.


“Ya vimos en 2018 cómo crecieron las inversiones. En 2019 y 2020, China se transformó en un gran inversionista en Chile" (...) Yo veo que hay una gran colaboración en el sentido de que nosotros hemos apoyado el gran proyecto chino de la Franja y la Ruta desde el primer momento. También nos hicimos parte del Banco Asiático de Inversiones, para ayudar a financiar estos grandes proyectos” agregó que las relaciones entre ambos países no se tratan únicamente de “comprar y vender cosas, sino mucho más” (Tercera, 2020)


Si bien, desde nuestra Cancillería pareciera no existir mayor inquietud y muy por el contrario la alianza con China es mirada con buenos ojos, podemos señalar que ya en el año 2017 los gobiernos de Francia, Alemania e Italia escribieron a la Comisión Europea solicitando un reforzamiento de los controles sobre las adquisiciones de empresas tecnológicas por parte de empresas chinas. Ya se han producido varios casos en países industrializados (Australia, Alemania, Estados Unidos) en los que sus gobiernos han impedido compras de empresas locales por empresas chinas. (Fanjul, 2017)


Este aumento del proteccionismo frente a las inversiones chinas se explica por varios motivos. En algunos casos se trata de empresas en sectores de alto valor estratégico, o que han desarrollado tecnologías susceptibles de doble uso. Puede tratarse también de tecnologías de alto valor, cuya pérdida de control no se considera deseable. En otros casos el comprador es una empresa estatal china, por lo que los recelos se intensifican, tanto por razones políticas (no tener empresas bajo el control indirecto del Partido Comunista Chino) como porque se considera que estas empresas estatales gozan de apoyos públicos que alteran la competencia. (Fanjul, 2017)


China ya es el primer socio comercial de Chile, desbancando a Estados Unidos. Y aunque, no se reconozca de manera pública nos coloca en una posición de supeditación económica respecto a ellos, la red de influencia, que se ha iniciado por la economía, sigue expandiéndose.


Las confianzas con los años entre ambos países se han ido reforzando, las autoridades chilenas han dado fuertes señales y China las ve como un gesto amigable para invertir en nuestro país. Y si bien, China no condiciona su inversión a las garantías democráticas de los países, apoya fuertemente el libre comercio, y ofrece préstamos que no condicionan las políticas económicas de sus receptores. Nada puede asegurar que, en un futuro, dicha dependencia económica que se ha generado, condicione nuestras decisiones como país soberano en materia interna e internacional.


Es por ello, que a pesar del compromiso de Chile a largo plazo con la economía abierta y el multilateralismo que ha permitido nuestro desarrollo, temas como inversión y adquisición de empresas de recursos estratégicos, inversiones en conectividad y tecnología, que es mas que vender y comprar mercancías, deberían incluir al menos una reflexión prospectiva sobre como podrían afectar o potenciar todos los intereses nacionales del país.



Bibliografía


EMOL. (23 de Noviembre de 2020). Obtenido de https://www.emol.com/noticias/Economia/2020/11/23/1004660/Diputados-compra-empresas-estado-chino.html


EMOL. (24 de Noviembre de 2020). EMOL. Obtenido de https://www.emol.com/noticias/Economia/2020/11/25/1004800/Subrei-inversiones-Estado-chino.html


EOM. (04 de Septiembre de 2020). EL orden mundial. Obtenido de https://elordenmundial.com/mapas/china-y-su-collar-de-perlas/


Fanjul, E. (2017 de marzo de 2017). Real Instituto Elcano . Obtenido de https://blog.realinstitutoelcano.org/inversiones-chinas-oportunidad-o-amenaza/


Moral, P. (1 de septiembre de 2019). EOM. Obtenido de https://elordenmundial.com/china-en-africa/


Tercera, L. (28 de Noviembre de 2020). Obtenido de https://www.latercera.com/pulso/noticia/expresidente-frei-vuelve-a-destacar-la-relaciones-con-china-y-el-crecimiento-de-las-inversiones-del-gigante-asiatico-en-chile/FAJBV6G4RJBLPHVA64PMCOIGUI/


Vergara, M. Á. (19 de Noviembre de 2020). Carta al Director. El Mercurio de Valparaíso.




María José Piñeiro Tejo

Profesora de historia, geografía y ciencias sociales.

Licenciada en Historia mención ciencia política.

Licenciada en Educación.

Magister en historia política y relaciones internacionales.

Profesora de la Academia de Guerra Naval.