Es impactante y genera impotencia presenciar cómo la historia se repite en nuestro querido y acontecido país. Pero es una locura, saber que con todo lo que hemos pasado, aún no ponemos en práctica las dolorosas lecciones que nos han costado muchas vidas.
En educación, el desafío va mucho más allá de digitalizar salas de clases o incorporar plataformas tecnológicas. Se trata de preparar a las personas para un entorno laboral marcado por la automatización, la inteligencia artificial y el uso intensivo de datos.
Desde la perspectiva del seguro, un plan robusto debe incluir protocolos claros de aviso de siniestro y resguardo de bienes afectados para evitar daños mayores.
Nuestro sistema tributario se rige por el principio de renta de fuente mundial, lo que significa que toda persona con domicilio o residencia en Chile debe tributar por las rentas obtenidas tanto dentro como fuera del país.
De acuerdo con los resultados de la encuesta, es plausible estimar que entre 3,5 y 4 millones de personas viven bajo el umbral de la pobreza, principalmente como consecuencia de bajos ingresos y de las limitadas transferencias o servicios que el Estado ha logrado proveer para disminuir situaciones de precariedad.
En Chile, un estudio conjunto de Endeavor Chile, BID Lab y The Wellbeing Project reveló que sólo el 11% de los emprendedores está libre de burnout, es decir, de desgaste físico y emocional relacionado con la intensidad del trabajo emprendedor, mientras que la mayoría presenta síntomas de agotamiento crónico.
Si bien, las diferencias entre las dos almas que integran el oficialismo han sido evidentes, el quiebre observado esta semana fue la reactivación del debate en torno a la Ley Naín-Retamal, aprobada con los votos decisivos del Socialismo Democrático y promulgada por el gobierno del Presidente Gabriel Boric.
Chile no llega a este escenario desde cero. Hemos construido un liderazgo sólido a través de nuestras Áreas Marinas Protegidas (AMP) en territorios insulares, que sirven hoy como referente para lo que el BBNJ busca replicar en alta mar.
La verdad es que invertir ya no es un privilegio de Wall Street ni de los más ricos. Con un smartphone y educación financiera, cualquiera puede hacer que su dinero trabaje para sí mismo.
La competencia es abierta y agresiva: Australia, Canadá, EE.UU., Perú, RD Congo, Argentina, Botswana e incluso Mongolia están capturando inversión con una legislación ambiental más predecible, incentivos claros a la exploración, mayor flexibilidad laboral e incentivos fiscales, que van desde exenciones hasta invariabilidad tributaria por 30 años.
Este año lo confirmamos con fuerza. En distintas iniciativas que se desplegaron a lo largo del país, vimos cómo la colaboración deja de ser un concepto abstracto para transformarse en experiencia concreta.
Las cifras hablan por sí solas: entre 2022 y 2024, el aporte del turismo al PIB aumentó de un 2,3% a un 3,0% y, en ese mismo período, la llegada de turistas extranjeros casi se triplicó, superando los 5,2 millones de personas.
Si queremos un país más ágil no podemos quedarnos esperando. El motor de cambio somos nosotros, la sociedad que crea y se atreve.
A partir del ejercicio 2026, las compañías de mayor tamaño deberán cuantificar y reportar no solo los impactos que generan sobre el medioambiente y la sociedad, sino también los efectos del cambio climático sobre sus propios estados financieros.
Evaluar estos elementos de manera integral permite tomar decisiones informadas y alineadas con el bienestar y las metas profesionales de cada persona.
Hoy, Chile vive una paradoja. Producto de nuestra amplia cobertura de internet y acceso a equipos móviles, hemos sido de los países más rápidos de la región en acercarnos a la inteligencia artificial, sin embargo, somos uno de los últimos de la OCDE en habilidades básicas de su población adulta.
A veces es solo la carnada. Hay que regalar la herramienta o el ecosistema, y monetizar lo que se construye sobre ello.
La identidad ya no se define únicamente en espacios familiares, escolares o laborales. Hoy se expresa —y muchas veces se construye— en redes sociales. Lo que mostramos, lo que publicamos, lo que otros ven de nosotros, forma parte activa de nuestra subjetividad.
El riesgo es que esta revolución tecnológica profundice las brechas territoriales. Es más, vemos los síntomas en las cifras locales: Tarapacá registra un 8% de desocupación y una tasa de informalidad del 29.7%. No podemos permitir un “centralismo digital”, donde las habilidades avanzadas se concentren en la capital, mientras las regiones lidian con la obsolescencia.
Las inversiones por niño son significativamente menores en comparación con otros países de la OCDE, y muchas veces las medidas en beneficio de la infancia quedan entrampadas por diversas razones. Poner a los niños primero requiere más que buenas intenciones: exige, coherencia, colaboración y coordinación en torno a este gran propósito.