Fullería del Apruebo

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RAFAEL GOMEZ P.web (1)

Como Uds. bien lo saben la Constitución (CPR) fue reformada sin Plebiscito a iniciativa del ex Presidente don Ricardo Lagos la que lleva su firma y de todos sus Ministros de Estado, y en consecuencia, el argumento de falta de legitimidad de origen que ha postulado el “apruebo” para este Plebiscito, se derrumba y cae por su propio peso.


A su vez, en este Plebiscito si gana el apruebo se corre el alto riesgo de afectar las bases orgánicas de la institucionalidad que contempla la actual Constitución y que por cierto incide la violencia que esta desatada en todo el país, cuyos hechos repercuten en un débil el estado de derecho, pues se comprometen las garantías constitucionales que son derechos fundamentales en una sociedad, en razón que la fullería del apruebo comete un error inexcusable de partir de una hoja en blanco, como si todo lo que hoy contempla la actual Constitución se pueda eliminar, sin que se otorgue a la ciudadanía un atisbo de cómo será redactada la nueva constitución.


Ahora si queremos hacer cambios a la Constitución como por ejemplo discutir el control preventivo de proyectos de leyes orgánicas que conoce el Tribunal Constitucional o su actual composición o la misión esencial que cumple el Banco Central, no se requiere crear otro órgano legislativo que funcione en paralelo al actual congreso nacional, en razón que la misión fundamental que exige la ciudadanía es modernizar el aparato estatal que se logra si se realizan reformas a las actuales leyes orgánicas, pues en un régimen democrático como el nuestro, ha de resguardarse una estabilidad institucional, de manera de evitar una debacle política, y en consecuencia, solo se requiere una nueva Constitución si los cambios que se quieran realizar sea realmente esenciales y radicales.


El problema de fondo si gana la opción apruebo, es el quorum de reforma de los 2/3, cuyo efecto es muy insalvable, porque si no se logra hay acuerdo en alguna materia esencial, se desmantela por ejemplo las bases esenciales de la institucionalidad y de paso las garantías fundamentales, quedando fuera de la nueva constitución y en consecuencia, como las fuerzas políticas de este nuevo órgano legislativo no van a alcanzar consensos por los 2/3 en la nueva constitución, pasaremos a ser un país con menos progreso económico y veremos cómo se acentúa aún más la actual crisis financiera, es decir, destruiremos todo lo que con tanto esfuerzo hemos construido durante estos 30 años de democracia.  


La opción apruebo, carece de argumentos jurídicos para pretender desligarse de la actual constitución, pues no han planteado que quieren cambiar, de ahí que la fullería de la opción apruebo no es viable para nuestro país, y el próximo Plebiscito será una fecha histórica para Chile, porque se decide por una simple mayoría de sufragios los destinos de nuestra patria, para aprobar o rechazar una nueva constitución desconocida que será redactada por la misma clase política pero bajo un congreso paralelo, sin ninguna regla clara que defina su destino, lo que concita un peligro enorme, que se suma a las desgracias causadas por el estallido social que continua con violencia destruyendo nuestras instituciones públicas y privadas, generando más delincuencia y profundo recelo que se ha generalizado, sin considerar que la actual pandemia sigue empobreciendo al mundo entero y causando la muerte de millones de personas. 


De ahí que rechazo en forma tajante la fullería de la opción apruebo, pues es urgente avanzar en reformas para que exista más justicia social, mejores previsiones, mejor salud pública, mejor educación, sin caer en la idea de una nueva constitución por cierto desconocida.


En efecto, si gana la opción rechazo en el Plebiscito debe el congreso nacional ponerse a trabajar en una clara alternativa de reforma, pero no partir de una hoja en blanco, debiendo garantizar lo esencial a todos los ciudadanos, es decir, debe mantenerse el actual régimen político presidencial, las bases esenciales de la institucionalidad y todas las garantías y derechos fundamentales que contempla la actual constitución. 


Si nos damos cuenta, este Plebiscito lleva implícito una doble fullería, una porque no da opción a una reforma la actual constitución, y la segunda porque la segunda papeleta presupone que gane solo la opción apruebo, creando más división y confusión a la ciudadanía, pues la convención mixta y constituyente son parecidas, ya que ambas crean un órgano nuevo como es una asamblea constituyente, que es como todos saben es un segundo congreso nacional, generando más ingresos para la clase política, un doble gasto al presupuesto nacional y lo que es más grave, se hace creer a la gente que una nueva constitución va a solucionar todos los problemas de salud, educación, previsión entre otros. 


A su vez, las corrientes de izquierda política ha presagiado que el referéndum del 25 de octubre será una oportunidad histórica para que todos redactemos una nueva constitución, pero no es verdad, ya que si gana el apruebo, será redactada por la misma clase política que van privilegiar sus propios intereses, de manera que la ciudadanía debe pronunciarse si aprueba o rechaza esta venta de un producto que no existe y que ni si quiera se conoce por catálogo, aunque se puede presagiar su bondad por la experiencia de otros países como Venezuela que convoco al mismo referéndum electoral antes, cuyo resultado es la destrucción de un país que hoy esta abatido bajo una miseria que jamás se imaginaron, y que nos trasmiten su desatino porque la gente allá está profundamente arrepentida de haber caído en la fullería del apruebo.


Por eso, hago este llamado al plebiscito para que no pierdan el horizonte y voten por el Rechazo, ya que el segundo plebiscito es de salida, y si juntos logramos unirnos como país, para combatir por violencia de grupos subversivos que quieren tomarse el poder por la fuerza, destruyendo iglesias, hospitales, comisarias, estaciones de metro, y atacar a Carabineros que están precisamente para velar por el orden interno, seguridad y proteger a la ciudadanía.


Hoy nuestro país atraviesa por una gravísima crisis política, económica y social, que afecta y pone en riesgo las bases de nuestra institucional democrática, y que se manifiesta al coexistir un desencanto por nuestras máximas autoridades por una parte y por la otra una tremenda preocupación acerca del futuro de nuestro país, lo que se ve acentuado por una creciente frustración, al punto que muchas familias han perdido su fuente de ingreso, todo lo cual explica -en parte- los niveles desapego por el servicio público, y en consecuencia, se hace imprescindible encausar esta crisis con ideas progresistas y enaltecer el bien común de nuestra patria que tanto queremos.


Rafael Gómez Pinto


Abogado