ENAP: menor demanda por combustible debido al confinamiento impacta en sus utilidades

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Con el fin de conocer cómo ha afectado la pandemia de COVID 19 la producción de empresas estatales vinculadas con sus materias de competencia, los integrantes de la Comisión de Minería y Energía, se encuentran haciendo una ronda de audiencias con representantes de cada sector, sesiones telemáticas donde participan parte del directorio y los sindicatos.

Esta semana fue el turno de la Empresa Nacional del Petróleo (ENAP), compañía que ha observado un 40% menos de demanda de combustible producto del confinamiento. Copec, Shell y Petrobrás han requerido menores volúmenes, pero en el caso del transporte aeronáutico, la baja ha sido aún peor llegando a un 80%.

Los senadores acordaron invitar a una próxima sesión a los representantes de CODELCO, estatal que ha reconocido sus problemas de producción por el contagio de Coronavirus. Particulamente, la Comisión desea conocer detalles de los protocolos de seguridad que han implementado considerando que su personal ha dado PCR positiva y algunos de ellos han fallecido.


PÉRDIDAS


El director de ENAP, José Luis Mardones aseguró que las proridades de la compañía en esta crisis han sido garantizar la seguridad de su personal, asegurar el abastecimiento de combustible y atenuar el impacto financiero.

El gerente general de la empresa, Andrés Rocatagliata contextualizó la situación presente de la compañía recordando que en general el 2019, “el mundo venía consumiendo menos petróleo, lo que se agudizó primero con el estallido social en Chile, y luego con la pandemia. Las refinerías han ido cerrando o funcionando a media máquina”.

Detalló el impacto de la crisis del petróleo en los resultados de la compañía, mencionando que el margen de refinación, conocido como el 'crack' (utilidades derivadas de ingresar el petróleo crudo del extranjero, refinarlo en Chile y venderlo) ha estado en niveles negativos durante el primer semestre. “En términos normales, refinamos en torno a 72 millones de barriles al año, por lo tanto, por cada dólar menos de ‘crack' significa una pérdida 72 millones de dólares (...) Eso nos da una pérdida por ese concepto de 500 millones de dólares”, advirtió.

En cuanto a lo sanitario, Rocatagliata informó que un tercio del personal se encuentra con teletrabajo, 19 trabajadores contratadas directamente por la compañía han dado positivo por COVID-19 y 54 de las empresas colaboradoras. “Los trabajadores directos alcanzan las tres mil personas, por lo que creemos que el nivel de contagio ha sido muy bajo”, resumió.

El gerente de seguridad y salud ocupacional, Leonardo Canales explicó que “nuestros trabajadores que deben hacer cuarentena no están 14 días con licencia médica sino 28 días porque la decisión de la compañía es doblar el reposo para asegurar. Solo cuando el test de salida les permite reincorporarse, estudiamos el caso”.


DESVINCULACIONES


Por su parte, el presidente de la Federación de Trabajadores del Petróleo (FENATRAPECH), Nolberto Díaz aseguró que “algunas desvinculaciones que se realizaron el año pasado fueron arbitrarias e injustificadas. No queremos que se aproveche la pandemia para tratar de pasar reformas en nuestros modos de operar de forma permanente”.

Sobre este punto, instaló su preocupación, acusando que en el criterio de la crisis sanitaria la dotación normal se bajó en un 14% en la refinería Biobío, pudiendo ser esta disminución permanente después de la emergencia. Roccatagliata sinceró que “para un gerente general recién asumido lo más delicado es desvincular gente y no es mi intención, ni lo fue en ese entonces ni lo es ahora”.

Sobre cuándo se abrirán las refinerías, el ejecutivo aseguró que “el primer factor que debe cumplirse para que BioBío, Aconcagua, o ambas en su conjunto o ambas en un 50% vuelvan a operar, es que se recupere la demanda. La segunda, es que la mantención que estamos haciendo termine en tiempo y forma”.


FUTURO DE LAS REFINERÍAS


Tras escuchar las exposiciones los legisladores mostraron su apoyo a los trabajadores de ENAP y se mostraron preocupados del futuro de las refinerías.

El senador Carlos Bianchi preguntó acerca del futuro de estas instalaciones considerando la situación en que están. “Escuchamos con atención la propuesta 2019-2020 por eso me gustaría saber qué tienen pensado. Se dice que el negocio no es rentable hoy y vemos que las refinerías no están funcionando. Entonces la pregunta es ¿cuándo se va a privatizar ENAP?”, hizo ver.

Luego la senadora Yasna Provoste consultó cuál es el diálogo real con los sindicatos. “Nosotros les hicimos ver a la compañía la denuncia que nos hizo llegar el personal sobre la política de retención de talentos. Nos dicen que se han despedido trabajadores saltándose los derechos laborales. Es grave porque las empresas públicas deben ser un ejemplo. Quiero saber cuándo volverá a operar la refinería de Biobío”. (www.senado.cl)