¿Cómo se está preparando la industria de los huevos a la salmonella en Chile?

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Gallinas


Tan solo en las dos primeras semanas de enero de este nuevo año se han registrado 13 casos de salmonella en Chile, correspondiendo el 30,8% de ellos a consumo de huevo crudo, según la Seremi de Salud Rosa Oyarce, razón por la cual este superalimento se encuentra actualmente en la mira de las autoridades. Los síntomas, como vómitos, cólicos abdominales, diarrea y fiebre, pueden comenzar a manifestarse hasta 72 horas luego de la ingesta de la bacteria.

Pero existe otra cara de la moneda que también puede verse afectada por esta alerta sanitaria; la industria de la producción de huevos. ¿De qué manera controlan la salmonella? José Luis Moure, gerente general de Huevos Santa Marta, comenta al respecto: “todas nuestras aves llevan una vacuna contra la salmonella y las madres de nuestras gallinas son libres de ella, asegurando que en su sistema reproductivo y digestivo no habita el patógeno. Por otro lado, la alimentación del ave lleva un ácido orgánico que ayuda a bajar el PH del estómago de la gallina, para no favorecer el anidamiento de esta bacteria. También tenemos control en laboratorios de fecas, alimento de las aves y de huevos mensualmente, estudios constantes de salmonella en nuestras líneas de producción para asegurar su ausencia, control integrado de plagas y bioseguridad extrema, por lo que todo el personal que ingresa al plantel se cambia de ropa y se ducha”.

Cabe señalar que la salmonella, en el caso de los huevos, se produce principalmente por un mal manejo en la producción de estos y, además, por comerlos crudos. Por esta razón es de vital importancia llevar un control estricto y constante de las materias primas, la infraestructura de producción, la alimentación y una excelente seguridad.

A pesar de ello, existen algunos mitos y realidades con respecto a la infección por salmonella, como que se propaga fácilmente en aves de traspatio o que el patógeno muere cuando el producto se consume cocido. “Las aves de traspatio son todas aquellas que tienen las personas en sus casas, parcelas o campos y que ponen sus huevos cuando hay más calor, entre noviembre y marzo, y cuando éstas salen al mercado, es cuando se generan problemas de salmonella, porque no tienen ningún tipo de bio seguridad o control o no hay un seguimiento de su alimentación, entonces la bacteria puede propagarse mucho más fácil debido al poco resguardo a ese tipo de aves”, declara.

Recomienda que lo primero que se debe hacer es consumir el alimento cocido y asegurarse de que esté limpio, además de comprar huevos de productores autorizados y certificados, en donde la inocuidad de los productos, sea una prioridad.