​BICE Inversiones entrega sus perspectivas para la actividad, el IPC, las tasas y el dólar

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BICE


Diciembre mostraría una caída en torno al -1,3% en el Imacec, lo que implicaría un crecimiento de 1,0% para el año 2019, de acuerdo al Informe Mensual de Economía preparado por la Gerencia de Estrategia de BICE Inversiones. La entidad, estima que para el año en curso, tendrían una incidencia negativa la caída en la inversión y el débil crecimiento del consumo privado, lo que sería compensado en parte por una política fiscal expansiva y un sector externo más positivo. Con todo, el crecimiento para el año 2020 sería de 1,4%.

Tal como lo consigna, el Banco Central de Chile publicó sus cifras de crecimiento para el Imacec de noviembre, el que registró una caída de -3,3%, sorprendiendo positivamente a parte del consenso, que anticipaba una caída de -5,0%. En términos desestacionalizados, se registró un avance mensual de 1,0%, revelando que el mes más afectado por la crisis social habría sido octubre.

“Las cifras del Central revelaron un efecto más contenido de la crisis social. Así, el componente No minero del Imacec, mostró una caída anual de -3,1%, donde las actividades de comercio y servicios tuvieron una mayor incidencia negativa. Lo anterior, fue compensado parcialmente por un aumento de la actividad de construcción y de la industria manufacturera. Si bien estos registros que revelan un escenario menos negativo para el mes de noviembre no garantizan una recuperación en el corto plazo. Algunos rubros como la construcción, continuarán con inercia, lo que era más positivo previo al inicio de la crisis social. Por otra parte, las actividades de servicios, principalmente las de consumo de bienes o servicios No básicos, ya muestran un mayor deterioro. Lo anterior, está en línea con la caída que revelan las encuestas de expectativas de los consumidores (IPEC) y los empresarios (IMCE)”, apunta BICE Inversiones.


IPC, Tasa y dólar


En materia inflacionaria, el organismo prevé que “durante el primer semestre mostraría una trayectoria alcista en términos de variación anual. Sin embargo, en el mediano plazo habría factores que contendrían a la inflación, como son una regulación en los precios de bienes y servicios básicos, una compresión en los márgenes de las empresas y una menor demanda de los consumidores. Así, a fines de este año, la inflación se ubicaría bajo 2,5%.”

Mientras, respecto a la política monetaria, indica que el “panorama económico del país sería propicio para que el Banco Central pueda realizar recortes en el mediano plazo, lo anterior dejaría espacio para que las tasas de los instrumentos locales muestren caídas adicionales. De esta manera, tener un posicionamiento en instrumentos de deuda local de mayor duración sería positivo para un inversionista con un portafolio conformado por activos de renta fija local.”

Señaló que "la normalización de las actividades en el país, junto a datos que no fueron tan negativos, habrían facilitado la reversión en las alzas que experimentaron las tasas de locales. En particular, los instrumentos denominados en UF han registrado caídas mayores, lo que estaría vinculado a las positivas perspectivas de inflación para el corto plazo. Lo anterior, junto a lo señalado por el último comunicado del Banco Central, que estableció una mantención de la TPM para el corto plazo, lo que facilitó que hubiera una disminución en la volatilidad. Sin embargo, pese a que la inflación en corto plazo registrará variaciones positivas, en el mediano plazo el menor dinamismo económico haría que la variación anual de los precios alcance su mayor nivel a fines del primer semestre, para luego ir disminuyendo. Esto, estimamos que permitiría que el Banco Central pueda aumentar su nivel de estímulo a través de recortes de la TPM en la segunda mitad del año 2020."

En cuanto al tipo de cambio, sostiene que “en el corto plazo podría continuar la volatilidad del peso, pero en el mediano plazo, primarían los factores fundamentales, como un precio del cobre más alto y una mayor circulación de divisas en el mercado local.”

Lo anterior, concluye, “sería producto de la intervención cambiaria y la política fiscal expansiva que considera uso de reservas internacionales y emisión en el extranjero. Así el año 2020 registraría niveles en torno a $750.”