​A propósito de la protesta, conozca un grotesco privilegio tributario

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Patricio Herman (columnista)


La protesta social y denuncias en contra de la corrupción, por parte de una ciudadanía cada día más informada, ha sido divulgada en todo el mundo y por ello queremos dar a conocer una situación indigna que la casta política, en conocimiento de ella, la ha tolerado.

Nos referimos al estatuto denominado "viviendas económicas DFL2" vigente desde el año 1959, época en que sí se justificaba y que debió haber sido derogado hace unos 30 años atrás para que el sistema de libre mercado funcionara correctamente. Los dueños de esas viviendas tienen los siguientes beneficios :


1.- Exención del 20% en el pago de las contribuciones de bienes raíces hasta por 20 años.

2.- Descuento del 50% al arancel que cobra el Conservador de Bienes Raíces por inscribir su título de dominio.

3.- Reducción en la tasa de timbres y estampillas

4.- Exención del impuesto a la herencia y donaciones.

5.- En caso de venta, la ganancia está libre de impuesto y

6.- Rentas que reciben sus dueños por los alquileres, a perpetuidad libres de impuesto.


Como hay que entregar datos duros y actualizados para que así los que deciden se atrevan a resolver, el Servicio de Impuestos Internos (SII) en su Oficio ORD. Nº 2493 del 3 de octubre de 2019, conforme a la ley de Transparencia, le informó a quien firma este opúsculo, cuantos regalones tienen registradas allí más de 50 y hasta más de 2.000 propiedades acogidas al aludido beneficio tributario.

La respuesta oficial de ese servicio público es la siguiente :


451 contribuyentes tienen entre 51 y 100 viviendas

255 contribuyentes tienen entre 101 y 200 viviendas

62 contribuyentes tienen entre 201 y 300 viviendas

40 contribuyentes tienen entre 301 y 400 viviendas

28 contribuyentes tienen entre 401 y 500 viviendas

51 contribuyentes tienen entre 501 y 1.000 viviendas

23 contribuyentes tienen entre 1.000 y 2.000 viviendas y

25 contribuyentes tienen 2.001 y más viviendas.


Sí amables lectores, con esta formalidad “legal” los casi 1.000 contribuyentes que son dueños de 51 y más inmuebles de este tipo se acogen a los indicados beneficios, siendo el más impúdico el de los privilegios que les permite eximirse del pago de impuestos al SII por las rentas que reciben mensualmente por los alquileres de sus viviendas. El SII también nos expresó que, conforme el artículo 35 del Código Tributario, no puede entregar los nombres de esos contribuyentes, lo que carece de importancia para la acusación que estamos dando.

Así las cosas, invitamos a Felipe Larraín, distinguido y chistoso Ministro de Hacienda, quien se maneja muy bien con las cifras, que las informadas en el párrafo anterior las introduzca en una planilla Excel, considerando un canon de US$ 600 promedio mensual de arriendo de cada vivienda, por lo tanto US$ 7.200 al año, y para ello es cosa de multiplicar este importe anual por la cantidad de viviendas que poseen esos contribuyentes. Son cientos de millones de dólares anuales que el Estado les regala a los anteriores.

No solo el ministro se sorprenderá cuando sus ojitos vean la inmensa suma de dinero que ha dejado de percibir el Estado al mantener por tanto tiempo este injustificado obsequio a dichos contribuyentes, sino todos aquellos lectores que deseen saber cómo está estructurada la concentración económica en Chile.

Por esta razón, en nuestra reunión sostenida el miércoles 23 de octubre recién pasado con Cristián Monckeberg, ministro de Vivienda y Urbanismo, le entregamos dicho Oficio ORD. Nº 2493 del SII, proponiéndole la pronta derogación de esa inicua disposición que valida los abusos tributarios por parte de los más poderosos del país. El ministro, al conocer las cifras, se comprometió a estudiar la materia y como lo consideramos un hombre serio, estamos ciertos que le pondrá una lápida a esa argucia legal.

Por último, sería más que deseable que, voluntariamente, todos aquellos chilenos que mantienen sus capitales en paraísos fiscales, adopten la patriótica decisión de traerlos a nuestro país para que así se inviertan en proyectos de todo tipo que generarán crecimiento económico y consecuentemente mayores y mejores plazas de trabajo para muchos compatriotas. 


Patricio Herman