Me duele Chile a horrores

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Mario Astorga2


Millones de personas protestando pacíficamente y mil descerebrados, al parecer muy bien representados en la Cámara de Diputados, intolerantes, destruyendo y robando todo lo que pueden.


¿Se dan cuenta los que promueven la violencia que esta ha hecho mucho más miserable la vida de los más vulnerables? ¿Eso pretendían?


Por ejemplo, la gente de La Pintana ya no tiene ni supermercados, ni farmacias, ni Metro. Tendrán que dormir una hora menos para acceder a sus trabajos y comprar lo que necesitan para vivir.


¿Porqué para manifestar el descontento hay que hacerle la vida más miserable a los más pobres? ¿Porque no destruyeron los supermercados y Metros de Ñuñoa, Providencia o Las Condes?


Creo que la selección no fue ni espontánea ni casual.


16 estaciones del Metro destruidas simultáneamente, tampoco puede ser casual. Si tratas de incendiar una estación del Metro llena de latas, baldosas y concreto, es imposible. ¿Como 16 turbas encontraron espontáneamente la solución necesaria? ¿Como llegaron allí los materiales necesarios? ¿Y ninguna " INTELIGENCIA" de Chile se anticipó a nada? Ni Carabineros, ni La PDI, ni el Ejercito, ni la Marina, ni la Aviación ni la ANI? ¿a pesar que los suboficiales de todas esas instituciones viven en las poblaciones?


La mayoría de los chilenos estamos perplejos, no sabemos las verdaderas razones que hay a cada extremo de las guerrillas y de su contención.


Hago un llamado a contribuir a la racionalidad. Hagamos todo lo posible por frenar la locura, la destrucción, la violencia, por enfrentar, aunque nos signifique malos ratos, la irracionalidad argumental.

Creo que la derecha económica, aquella que cree que TODOS los errores de mercado se corrigen con más mercado y que los ERRORES de Estado también se corrigen con más mercado (aunque ya está demostrado que se llama mercado a competencia con colusión, con abuso de posición dominante, etc.,) esa derecha, ya se dio cuenta que se le paso la mano con las prebendas que le dio el modelo y con las expoliaciones por distintos medios al bienestar de las grande Mayorías ( AFP, ISAPRES, Colusiones, publicidad engañosa, créditos usureros, etc.); Es el momento de comenzar a concretar los cambios necesarios, no de seguir echándole bencina a la hoguera. Nadie sabe dónde puede terminar la ola de violencia si no la frenamos YA.


No queremos que en un clima de irracionalidad como el que se ha incubado un Robespierre, un Danton y un Marat hagan pasar a millones de justos por la guillotina.


 Mario Astorga De Valenzuela