Feller Rate asigna clasificación a la solvencia, los bonos y las líneas de bonos de Colbún

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Feller Rate clasificó en “AA” la solvencia, los bonos y las líneas de bonos de Colbún S.A. A la vez, clasificó sus acciones en “Primera Clase Nivel 1”. Las perspectivas de la clasificación son “Estables”.

Las clasificaciones se fundamentan en el “Satisfactorio” perfil de negocios de la empresa de generación, con una importante posición y diversificación operativa concentrada en Chile. Adicionalmente, reflejan su ”Sólido” perfil de riesgo financiero, con bajos indicadores de endeudamiento, márgenes estables y predictibles, alta flexibilidad financiera y una robusta posición de liquidez. En contraposición, la empresa está expuesta a riesgos provenientes de las condiciones hidrológicas, mitigados, en parte, gracias a una política comercial conservadora.

Colbún es una de las principales compañías generadoras en Chile, donde posee 3.328 MW de capacidad instalada. También posee operaciones termoeléctricas en Perú, por 565 MW. De esta forma, la compañía en Chile mantiene un perfil térmico/hídrico equilibrado de 50%/50% en cuanto a su capacidad.

La compañía posee una política comercial más conservadora, que le ha permitido mitigar la exposición al riesgo hidrológico y al mercado spot, a través de generación eficiente con contratos de largo plazo y cláusulas de indexación con contrapartes de buena calidad crediticia, contribuyendo a la estabilidad de sus márgenes operacionales. Lo anterior se ve contrarrestado, en parte, por un mercado de generación competitivo, expuesto a riesgos técnicos de industria, riesgos medioambientales y asociados a la construcción de sus proyectos, entre otros. Además, fallas en centrales eficientes exponen a satisfacer la demanda eléctrica contratada mediante compras al mercado spot o generación propia en base a diésel.

Asimismo, la compañía ha incorporado nuevos clientes libres a precios más bajos, en línea con las nuevas tecnologías ERNC que busca desarrollar, similar a la tendencia local.

En 2018, el ebitda alcanzó US$ 684 millones, disminuyendo solo un 1% con respecto a 2017, manteniendo un margen en torno al 44%. Esto, debido a mayores ventas a clientes libres con una mejor generación propia eficiente, compensado por menores ventas a regulados y al mercado spot.

Lo anterior, junto con el prepago de la deuda bancaria el año 2016, ha derivado en sólidos indicadores de deuda financiera/ebitda (2,3 veces), deuda financiera neta / ebitda (1,2 veces) y cobertura de gastos financieros (8,2 veces) a diciembre de 2018.

La empresa muestra una amplia flexibilidad financiera, gracias a su “Sólida” posición de liquidez, presencia de líneas de crédito no comprometidas y una estructura de vencimientos de largo plazo, altamente manejable en 2024 y 2027, junto con un amplio acceso al mercado financiero.


PERSPECTIVAS: ESTABLES


ESCENARIO BASE: Incorpora un contexto de generación media-seca, con una base de contratos cercana a los 11.000-12.000 GWh para los próximos años; el plan de inversiones de la compañía enfocado en energías limpias; una política de dividendos de 100% para 2019 y de 50% posteriormente; y un ratio deuda financiera/ebitda en torno 2,5 veces. Además, considera una

robusta liquidez para enfrentar eventuales nuevas adquisiciones y/o inversiones adicionales en el corto y mediano plazo.

ESCENARIO AL ALZA: Es poco probable en el corto plazo. No obstante, se podría gatillar ante una mejora estructural en los parámetros crediticios.

ESCENARIO A LA BAJA Se podría generar ante métricas de endeudamiento más agresivas, complicaciones en la ejecución del plan estratégico, un perfil más agresivo de adquisiciones a través de deuda, desequilibrio en la posición comercial contratada y dificultades en la recontratación de nuevos PPAS, entre otros factores.