Italia cede y propone a la UE un déficit fiscal más modesto

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Giusepe Conte

Italia da marcha atrás y propone a Bruselas reducir su previsión de déficit público incluido en sus presupuestos del 2,4% inicial al 2,04% del Producto Interno Bruto (PIB) para evitar el procedimiento de infracción, apunta el medio Elmundo.es .

El primer ministro, Giuseppe Conte, confirmó ayer que su Gobierno mantendrá las promesas electorales hechas a los italianos a pesar de la revisión a la baja de las cuentas, especialmente la renta de ciudadanía --una suerte de subsidio para desempleados y personas con pocos recursos-- y la reforma de las pensiones, caballos de batalla de los dos partidos en el Gobierno, el Movimiento Cinco Estrellas y la Liga.

"Hemos recuperado algunos recursos financieros y del 2,4% hemos podido bajar al 2,04%", anunció Conte tras reunirse este martes con el presidente de la Comisión Europea (CE), Jean-Claude Junker. "Esto nos permite continuar negociando con la Comisión, que ha juzgado esta propuesta significativa y muy importante", aseguró el primer ministro italiano. "Somos un Gobierno que respeta los compromisos acordados. Estoy trabajando para evitar a Italia un procedimiento por déficit excesivo", añadió. Por su parte un portavoz de la Comisión Europea destacó los "buenos progresos" en las negociaciones entre Junker y Conte y explicó que ahora deberán "evaluar" la propuesta italiana.

Italia aprobó a finales de septiembre un aumento del déficit de hasta el 2,4% del PIB, el triple de lo prometido por el anterior Ejecutivo de centro-izquierda. Se trataba de un desafío a las instituciones europeas y un auténtico varapalo a las recomendaciones de Bruselas, que había instado a Roma a realizar ajustes para reducir la abultada deuda del país, superior al 130% del PIB.

Después del rechazo de Bruselas al plan presupuestario italiano y tras más de dos meses de enfrentamientos, en los últimos días el Gobierno italiano había bajado el tono dejando entrever la posibilidad de una revisión profunda de los objetivos de déficit para los próximos dos años. Lo confirmó hace unos días el ministro de Economía, Giovanni Tria, al que la prensa italiana señala día sí y día también al borde de la renuncia. El miedo a las sanciones y la presión de los mercados podrían haber convencido al Gobierno bicéfalo de la Liga y el M5E de que la estrategia de confrontación con la UE no es tan buena idea. Por si fuera poco, hace una semana el Instituto Nacional de Estadística italiano (Istat) confirmó una caída del PIB transalpino en el tercer trimestre por primera vez en cuatro años, haciendo saltar las alarmas y empujando a Roma a dar un paso atrás.

Sin embargo el anuncio este lunes del presidente francés, Emmanuel Macron, de aumentar el gasto público y rebajar los impuestos a costa del déficit para intentar frenar las protestas de los 'chalecos amarillos' en Francia, fue visto desde Roma como una oportunidad para reivindicar la legitimidad de las cuentas italianas. "Empiezo a estar cansado de que alguien pueda sobrepasar o infringir el límite mientras que sobre Italia está puesta la lupa", dijo este martes el ministro de Interior y líder de la Liga, Matteo Salvini. "Si me diera cuenta que hay un prejuicio contra Italia mientras que con otros se mira hacia otro lado, entonces la música cambiará", amenazó el también vicepresidente del Gobierno en una clara advertencia a Bruselas: o todos o ninguno.

Pero desde Bruselas no están dispuestos a caer en la provocación de Salvini. El comisario europeo de Asuntos Económicos, Pierre Moscovici, explicó en una entrevista que "no existen dos varas de medir" y que las reglas del Pacto de Estabilidad permiten superar un déficit del 3% del PIB siempre que sea "de manera limitada, temporal y excepcional". Una excepción que no se podría aplicar a Italia ya que la situación de París y Roma es diferente, según Moscovici.(www.elmundo.es)