FIAP: Realidad demográfica obliga a países europeos a introducir sistemas de pensiones de capitalización individual

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La realidad se impone: los países con sistemas de pensiones de reparto que no han hecho reformas y no han introducido sistemas de capitalización robustos, deberán enfrentar una reducción muy sustancial de las pensiones a futuro, solo por el mero efecto de los cambios de parámetros que estarán obligados a realizar como consecuencia de la evolución demográfica, para evitar la quiebra financiera de los sistemas públicos. Es por ello que los sistemas de capitalización individual, cada vez tomarán más fuerza en los países que mantienen operativos los sistemas públicos de reparto.

Un artículo publicado por la Federación Internacional de Administradoras de Fondos de Pensiones (FIAP), presenta evidencia de la crisis que enfrentan los sistemas públicos de reparto, donde la deuda previsional alcanza niveles impresionantes en algunos países (en Grecia representa casi 9 veces el PIB; en Portugal casi 5 veces el PIB; en Italia alrededor de 4 veces el PIB; y en España 2,5 veces el PIB).

Según consigna la entidad, la situación actual de los sistemas de pensiones públicos europeos se caracteriza por los desafíos que ha impuesto el continuo envejecimiento de la población. La pirámide poblacional europea dejó de tener esta forma, por el ensanchamiento de la parte superior (grupos de mayor edad) y por un estrechamiento de su base (cohortes más jóvenes). Esto ha implicado un importante aumento en el gasto público en pensiones, de hecho en 2007 el gasto promedio en pensiones de la Unión Europea representaba un 10,2% del PIB, y se estima que en 2060 representará un 12,6%.

Se prevé que América Latina tendrá una evolución demográfica similar a la que ha tenido Europa, pero con una diferencia fundamental: el menor lapso de tiempo en el que se alcanzarán bajos niveles de fecundidad, elevadas esperanzas de vida y niveles de envejecimiento considerable, con el agravante de que esta transición demográfica ocurre siendo aún América Latina una región de menores recursos.

Por lo pronto, a fin de darle sostenibilidad a los frágiles sistemas públicos de pensiones, los países europeos han venido introduciendo dos tipos de reformas.

Por una parte, las reformas paramétricas al sistema público de pensiones, entre las que se incluyen: (i) retrasar la edad de jubilación legal; (ii) aproximar la edad de jubilación efectiva a la legal, lo cual se puede lograr mediante el aumento de la edad mínima para la jubilación anticipada, el incremento del número de años necesario para la pensión y a través de incentivos para prologar la vida laboral; (iii) calcular la pensión considerando bases referidas a toda la vida laboral; (iv) actualizar la pensión considerando índices de precios y no índices salariales; (v) incorporar factores de sostenibilidad a fin de adaptar los beneficios pensionales a cambios en la esperanza de vida o a otros factores económicos.

Por otra parte, están las reformas estructurales, que implican la introducción de sistemas de capitalización individual, los cuales pueden tener diferentes esquemas. Debido al altísimo costo que implicaría una transición en la que se reemplace por completo los actuales sistemas públicos de reparto por uno de capitalización individual, los europeos han optado por la introducción de sistemas de pensiones de capitalización individual en forma complementaria a sus sistemas públicos de reparto.


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