​Bancos deberán generar datos detallados sobre efectos de la pérdida crediticia esperada al implementar norma IFRS9

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Banco interior

La implementación de las normas IFRS está dentro de las principales tareas que los sectores de la industria financiera han debido llevar adelante, lo cual puede significar un verdadero reto. Una de esas industrias es la banca que de aquí a fin de año tiene importantes desafíos en la implementación de la norma IFRS 9.

De acuerdo a un reporte realizado por KPMG, llamado “Desafíos de fin de año para los bancos en IFRS 9”, uno de los desafíos más importantes estará en el cálculo de la Pérdida Crediticia Esperada (ECL) y el impacto que tendrá. Esto radica, de acuerdo al informe, en que las instituciones financieras deben prepararse para entregar información detallada sobre el impacto del ECL.

En ese sentido, la tarea que tendrán los bancos será cumplir con las expectativas de divulgación de la información detallada que esperan tanto reguladores, inversionistas y analistas.

Según el informe, las nuevas exigencias de la IFRS 9 pueden hacer aún más desafiante la tarea, ya que la claridad en la entrega de resultados y del impacto que éstos tienen en los inversionistas.

Para el socio Advisory de KPMG Chile, Óscar Casal, “es probable que los bancos encuentren esto desafiante, principalmente porque puede ser difícil la disponibilidad de los datos necesarios para la estimación de los modelos, pero también debido a los nuevos juicios introducidos por la IFRS 9 como por ejemplo, las proyecciones macroeconómicas”.

Comparabilidad entre bancos

El reporte detalla que existen múltiples puntos donde la exposición de los resultados bajo la norma IFRS puede tener un fuerte impacto. Por ejemplo, uno de los parámetros que los inversionistas están utilizando para elegir su banco es la comparabilidad.

En ese contexto, se espera que los analistas realicen pruebas comparativas y comparen ampliamente entre los bancos este año porque será la primera vez que analizan esta nueva información.

“Con la información que esta norma exige que los bancos pongan a su disposición, los inversionistas tendrán mayor facilidad de elegir el de mayor conveniencia, y las estrategias de comparación y benchmarking serán analizadas con mayor detalle. Por lo tanto, cada banco deberá tener una mayor preparación al momento de revelar estos datos y contestar preguntas de analistas e inversores ”, sostiene Casal.


Riesgo de crédito

Para llevar a cabo esta comparación los diferentes analistas utilizarán la información de riesgo de crédito de cada banco. Se espera que los usuarios al observar los estados financieros de los bancos puedan comparar información clave sobre el riesgo crediticio.

“Sin explicaciones claras de las políticas y metodologías de la Pérdida Crediticia Esperada, existe el riesgo de que los usuarios malinterpreten cómo el banco gestiona su riesgo de crédito, lo que podría tener consecuencias adversas, por ejemplo, que afectan las decisiones de los inversores”, señala Casal.


Transición de capital

El cuarto y último desafío clave para la banca, de acuerdo al análisis de KPMG, se deriva del hecho de que los acuerdos de transición de capital de la IFRS 9 permiten a los bancos europeos distribuir el impacto de las ganancias acumuladas en el primer año de transición a esta nueva norma. No obstante, para muchos inversionistas y analistas esto es una "decepción", por lo que analizarán de cerca el impacto del capital a plena carga.

“No sólo se trata de que los bancos se comprometan al cumplimiento de la IFRS 9, tarea suficientemente desafiante por sí sola, sino que también hay una presión adicional para hacer un esfuerzo y satisfacer las demandas de los inversionistas”, dice Óscar Casal.