Luis Riveros



Luis Riveros

El país está remecido por los resultados visibles del profundo quiebre que se agudiza en el seno de la sociedad chilena. Sin guía efectiva de parte de los liderazgos políticos, con un Congreso mal evaluado por la ciudadanía y un gobierno que parece haber decidido ponerse al margen de los acontecimientos, el país está a la deriva.

Marta vino desde la lejana Varsovia a estudiar un semestre de economía en Chile. Estudiante de la disciplina en la Universidad de Varsovia, decía que se había sentido atraída por el éxito de la economía chilena, que tan bien sobresalía sobre el resto de Latinoamérica.

Nuevos escenarios de violencia se verifican a lo largo del país. Como secuela, hay jóvenes y policías heridos seriamente, muchos detenidos y hasta un asesinato en la golpeada Región de la Araucanía. Hay ataques incendiarios a propiedad privada y también pública, incluyendo buses del transporte público.

Los partidos políticos y las agrupaciones de partidos, tanto y como la gran mayoría de sus actores directivos y representantes de elección popular, están preocupados de cuestiones bien alejadas del interés ciudadano.

Se ha desatado controversia en torno al rol que juegan muchos políticos en materias comunicacionales, especialmente su participación en actividades que más bien corresponden a la farándula de artistas y comunicadores.

El país está emprendiendo una importante iniciativa para la recuperación de la inversión nacional. Sabemos que éste es un aspecto clave para la recuperación económica que se espera para el año 2021, y que ha sufrido algunos giros negativos por el retiro de inversionistas importantes y por la situación de espera en que se encuentran muchos proyectos privados.

El estallido de Octubre pasado sorprendió al país, aunque en gran medida era algo que se podía anticipar en diversos escenarios. En su origen se trató de un estallido social, que radicó en el descontento que distintos sectores de la ciudadanía manifestaron por diversas causas.

A la ciudadanía le cuesta entender los hechos de violencia que afectan negativamente su vida, y cuya evolución depende de decisiones que debe adoptar la autoridad.

Los políticos nos han acostumbrado a apreciar su actividad como actos continuos de populismo, una práctica que no mira condiciones y resultados objetivos, sino que privilegia la propaganda. Las propuestas populistas a menudo desprecian las opiniones y fundamentos técnicos, puesto que para ellos se debe solamente maximizar el impacto en imagen, y ciertamente en resultados electorales.

El desempleo constituye un serio problema en cualquier época para una sociedad. Es un resultado natural del estrechamiento de la actividad económica, como sucede con la pandemia que actualmente nos afecta y que lleva a un significativo deterioro en materia productiva.