El dólar en Chile está estable alrededor de los $975, en una jornada sin datos locales relevantes y con el peso nuevamente condicionado por factores externos. El cobre cae cerca de 1% en la LME ante la posibilidad de que Estados Unidos termine descartando los aranceles al cobre refinado, lo que está retirando parte de la prima acumulada cuando los operadores anticipaban restricciones y desviaban metal hacia inventarios estadounidenses. Para el peso chileno, esa corrección del cobre reduce uno de los apoyos que había tenido durante las últimas semanas, al mismo tiempo, el petróleo vuelve a subir después de que se enfriaran las expectativas de un acuerdo cercano entre Estados Unidos e Irán, manteniendo elevada la prima geopolítica y las preocupaciones inflacionarias. La combinación de cobre más débil y energía más cara tiende a generar una presión moderada al alza sobre el tipo de cambio.
El movimiento todavía parece contenido porque el mercado espera que la Reserva Federal mantenga las tasas sin cambios la próxima semana, aunque sigue existiendo una probabilidad elevada de un nuevo ajuste en diciembre si la inflación continúa mostrando resistencia. Esto mantiene al dólar internacional relativamente firme, pero sin generar por ahora un impulso suficiente para llevar al tipo de cambio chileno nuevamente hacia los máximos de la semana pasada. Durante la sesión, la evolución del cobre probablemente será especialmente relevante, porque una profundización de las caídas podría volver a llevar al dólar hacia la zona de $980, mientras una estabilización del metal permitiría mantenerlo cerca de los niveles actuales. Para hoy, un rango aproximado de $972 a $982 parece razonable bajo las condiciones actuales.
Por Emanoelle Santos,
Analista de mercados de XTB