El Parlamento Europeo ha aprobado este martes la creación de una plataforma digital común para simplificar los trámites que deben realizar las empresas cuando envían temporalmente a sus trabajadores a otro país de la Unión Europea, con un sistema que permitirá presentar por Internet la documentación exigida por las autoridades nacionales y que, según las estimaciones comunitarias, podría reducir más de un 70% el tiempo dedicado a estas gestiones y un 81% sus costes administrativos.
La nueva herramienta, cuyo uso será voluntario para los Estados miembro, sustituirá los distintos procedimientos nacionales de notificación en aquellos países que decidan incorporarse, mediante un formulario común que recogerá los datos de la compañía, del empleado desplazado y de la actividad que vaya a desarrollar, además de permitir adjuntar los documentos necesarios para que las autoridades puedan comprobar el cumplimiento de las condiciones laborales.
La iniciativa ha recibido el respaldo del pleno de la Eurocámara con 558 votos a favor, 93 en contra y 18 abstenciones, en un contexto en el que, explican los eurodiputados, se calcula que cada año se producen unos 3,6 millones de desplazamientos temporales de trabajadores dentro de la UE, que afectan a aproximadamente 2,6 millones de personas.
Actualmente, las compañías que prestan servicios en otro Estado miembro deben comunicar a las autoridades del país de destino el envío de sus empleados, pero los requisitos y la documentación exigida varían entre territorios, lo que obliga a las empresas a adaptarse a procedimientos diferentes en función del lugar en el que desarrollen su actividad.
Para resolver estas dificultades, la normativa contempla un portal electrónico disponible en varios idiomas, a través del cual los empleadores podrán presentar las declaraciones correspondientes y aportar los justificantes requeridos, evitando tener que recurrir a los sistemas administrativos específicos de cada país participante.
El acuerdo también amplía el alcance de este mecanismo a las empresas de fuera de la UE que presten servicios en territorio comunitario, de manera que puedan utilizar la misma herramienta para comunicar los desplazamientos de su personal.
SIMPLIFICAR LOS TRÁMITES SIN REDUCIR LA PROTECCIÓN LABORAL
Además de reducir las obligaciones burocráticas, los eurodiputados defienden que la digitalización facilitará el trabajo de las inspecciones laborales, al permitirles acceder a la información necesaria para comprobar que las compañías respetan las normas aplicables a los empleados enviados temporalmente al extranjero.
El Ejecutivo comunitario será la encargada de establecer el modelo de formulario que deberán utilizar las compañías y, cinco años después de la entrada en funcionamiento de la plataforma, tendrá que evaluar sus resultados, estudiar posibles mejoras para fomentar su utilización y revisar si los datos exigidos siguen siendo necesarios y proporcionados.
El sistema se enmarca en las normas europeas que regulan el desplazamiento temporal de empleados entre países de la UE, destinadas a garantizar sus derechos y condiciones laborales y evitar que las diferencias entre legislaciones nacionales den lugar a situaciones de competencia desleal.