Microsoft ha lanzado su servicio de protección de 'endpoints' Microsoft Defender para dispositivos Linux, de cara a extender la protección de nivel empresarial, detección, gestión de vulnerabilidades y capacidades de respuesta, a más usuarios.
La compañía ha puesto sobre la mesa cómo, a medida que más desarrolladores utilizan Linux para ejecutar sus tareas, este entorno se vuelve "más atractivos para los atacantes", al ofrecer altos privilegios y ser dispositivos "fáciles de pasar por alto para los administradores".
Sin embargo, al igual que el resto de desarrolladores, los que utilizan Linux pueden interactuar con entornos sensibles como repositorios de código fuente, infraestructura en la nube, entornos de contenedores y plataformas de desarrollo internas. Por tanto, si su estación de trabajo se ve comprometida, también se compromete el 'software' de la organización para la que trabajan.
En este marco, de cara a ofrecer un enfoque de protección más amplio para las organizaciones, Microsoft ha extendido su servicio Microsoft Defender en versión de vista previa pública para estaciones de trabajo Linux, ofreciendo así todas sus capacidades a más usuarios.
Concretamente, como ha explicado en un comunicado en su blog, la compatibilidad de Defender con Linux abarca "las tres áreas clave de seguridad de los 'endpoints'". Esto es, proteger y detectar, gestión de la exposición e investigar y responder.
Así, Defender incluye herramientas para detección y respuesta en el punto final (EDR), antivirus de próxima generación de Microsoft Defender y análisis de amenazas, para luchar contra el 'ransomware' con alta seguridad. Igualmente, también ofrece gestión de vulnerabilidades, opciones de inventario de dispositivos y gestión de la configuración de seguridad.
En lo relativo a la investigación y respuesta ante incidentes de seguridad, Defender incluye un sistema de caza avanzada, respuestas en tiempo real y aislamiento del dispositivo. Con todo, la compañía asegura una protección más amplia del dispositivo Linux con herramientas y procesos "en los que los equipos de seguridad ya confían".
Cabe destacar que, según ha matizado la compañía, Defender puede identificar automáticamente si el dispositivo Linux es un servidor o una estación de trabajo, adaptándose correctamente a los flujos de trabajo de inventario y seguridad, "sin necesidad de intervención administrativa adicional".
Asimismo, para los equipos de operaciones de seguridad de las empresas, esta compatibilidad de Defender con Linux se traduce en que pueden obtener visibilidad de estas estaciones de trabajo junto con el resto de los dispositivos de su empresa. Igualmente, pueden responder a través de un único portal, independientemente de si Linux se ejecuta en el centro de datos, la nube o en el escritorio de un técnico.
Microsoft ha señalado que la compatibilidad con Defender se basa en la distribución de Linux subyacente y la versión de kernel. Así, todas las distribuciones compatibles actualmente con Microsoft Defender en servidores Linux también son compatibles con equipos de escritorio Linux. Esto incluye RHEL, CentOS, Ubuntu, Debian, SLES, Fedora y Oracle Linux, que ejecutan GNOME y KDE, entre otros entornos de escritorio.
Teniendo todo ello en cuenta, para integrar la versión de vista previa pública de Microsoft Defender en equipos de escritorio Linux se requiere utilizar el plan independiente Microsoft Defender for Endpoint Plan 2 o Microsoft 365 E5 y E7.