MADRID 5 Oct. (EUROPA PRESS) -
El Partido Comunista de Rusia ha cifrado en unas 60 las personas detenidas en el marco de la protesta que tuvo lugar el domingo en Moscú, la capital rusa, en recuerdo a las víctimas del asalto al Sóviet Supremo y Parlamento ruso que tuvo lugar en el llamado Octubre Negro de 1993, cuando el Ejército atacó la sede en una crisis que se saldó con casi 150 muertos.
La formación ha indicado en un comunicado que estos arrestos se produjeron cuando la manifestación estaba terminando, y ha aclarado que ha comenzado a tomar medidas para que los arrestados, la mayoría de ellos jóvenes, sean puestos en libertad.
Las protestas han tenido lugar a medida que crecen las críticas y la frustración entre la población rusa por el incremento de los ataques con drones perpetrados por el Ejército de Ucrania dentro de Rusia. Estos ataques han tenido como objetivo refinerías y almacenes, lo que ha provocado cortes en el suministro de combustible.
La violencia registrada aquel mes de octubre de 1993 siguió al conflicto abierto entre el entonces presidente ruso Boris Yeltsin y los diputados rusos, que se oponían al paquete de reformas liberales que buscaba sacar adelante. Tras ordenar la disolución del Parlamento, los diputados se atrincheraron, por lo que acabó utilizando la fuerza militar para atacar la Casa Blanca de Moscú.
Los gobiernos occidentales justificaron el uso de la fuerza contra el Parlamento y los diputados y el asalto contó con el visto bueno del entonces presidente de Estados Unidos, Bill Clinton.