MADRID 1 Oct. (EUROPA PRESS) -
Las autoridades de Reino Unido han adoptado este jueves un nuevo paquete de sanciones contra 23 personas y entidades rusas acusadas de pertenecer a redes de desinformación del Kremlin, así como de ser responsables de torturas contra civiles y del adoctrinamiento de niños, al tiempo que ha añadido a ocho buques adicionales a la flota fantasma con la que Moscú trata de eludir las sanciones internacionales por la invasión de Ucrania.
Las medidas buscan "frenar la financiación de la guerra, desarticular las redes de desinformación y perseguir a los responsables de torturar a civiles ucranianos y deportar a niños ucranianos", ha explicado el Ministerio de Exteriores británico en un comunicado en el que confirma que las personas estarán sujetas a prohibición de viaje, congelación de activos, sanciones relativas a servicios fiduciarios y sanciones de inhabilitación para ejercer como directores o administradores de empresas.
En concreto, Londres sanciona a ocho personas implicadas en "la detención arbitraria, la tortura y los malos tratos a civiles ucranianos". "Estos abusos forman parte de un sistema más amplio de represión en los territorios ocupados por Rusia, donde también se han utilizado las desapariciones forzadas y la denegación de justicia contra civiles ucranianos", ha indicado.
Añade a siete individuos a las sanciones por "su papel en el adoctrinamiento y la militarización de niños ucranianos", incluyendo a los menores deportados por las autoridades rusas en el contexto de la guerra, que las autoridades británicas cifran en unos 6.000 niños ucranianos.
SANCIONES A LA FLOTA FANTASMA RUSA
En cuanto a los ocho buques, estos estarán sujetos a sanciones en materia de transporte marítimo y comercio. En la 'lista negra' se introducen tres embarcaciones de la flota fantasma, dos buques que les proporcionan servicios de abastecimiento de combustible y tres buques rusos de clase de hielo.
"El Estado ruso está intentando construir una nueva y peligrosa flota fantasma para eludir las sanciones y mantener los ingresos procedentes de sus exportaciones de gas", ha indicado la oficina de Exteriores británica que recalca que pone en el foco a varios buques adquiridos para apoyar ese esfuerzo, incluidos algunos que entraron en servicio recientemente, en julio de este año.
"Al sancionar estos barcos, el Reino Unido aumenta la presión sobre un sector que el Estado ruso considera fundamental para sus futuros ingresos", ha zanjado.
Con esta actualización, Reino Unido aplica sanciones contra casi 600 petroleros utilizados para eludir las sanciones occidentales y financiar la maquinaria bélica rusa en Ucrania. Este paso llega después de que en las últimas semanas escalara la tensión dialéctica entre Londres y Moscú a cuenta del apoyo militar que Reino Unido brinda al Ejército ucraniano.