El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha asegurado que la posición de España sobre las relaciones con China no está "tan alejada" de la del presidente francés, Emmanuel Macron, quien ha reconocido, no obstante, la existencia de "voces divergentes" en la Unión Europea respecto al gigante asiático.
En una comparecencia conjunta en el Palacio de la Moncloa, Sánchez ha asegurado que España y Francia comparten la aspiración de construir una Europa "más autónoma", lo que implica reducir las dependencias respecto de terceros países, pero sin caer en el cierre comercial ni apartarse del proyecto de apertura económica de la Unión Europea.
"Es evidente que tenemos que mejorar y elevar nuestra autonomía estratégica en el ámbito de la seguridad, de la defensa, de la tecnología o la energía, donde lo hace Francia con la energía nuclear y lo está haciendo España también con el impulso a las renovables", ha señalado el presidente.
Sánchez también ha advertido de que el déficit comercial de España y de la UE con China, que ha cifrado en más de 360.000 millones de euros en 2025, "no es aceptable ni puede ser asumible por ninguna economía". No obstante, ha reivindicado una relación "franca" con las autoridades chinas, basada en la cooperación allí donde sea posible, la competencia cuando sea necesaria y la gestión constructiva de las discrepancias.
El presidente ha puesto de relieve la transferencia de tecnología de China a España en sectores donde el gigante asiático ahora mismo está llevando la ventaja. "Sectores además que son muy importantes, tanto para la economía española, como también para el conjunto de la sociedad y la economía europea, como la industria del automóvil y el desarrollo de vehículos eléctricos", ha señalado.
Por ello, Sánchez ha abogado por un acuerdo que permita tener unos "mínimos comunes" para que la UE se relaciona con terceros países y con grandes potencias económicas, como pueda ser el caso de China.
"Por tanto, no estamos tan alejados en cuanto a cuál debe ser la estrategia que lleve Europa para con China. Al contrario, tiene que ser común por parte del conjunto de Europa porque nuestro objetivo es el mismo", ha subrayado.
En este contexto, Macron ha insistido en que Europa no debe adoptar una posición ingenua, pero tampoco "estigmatizar" a China, país con el que, ha recordado, mantienen actividad numerosas empresas europeas y del que proceden innovaciones tecnológicas necesarias para la economía comunitaria.
Así, Macron ha planteado mantener un "compromiso estratégico" con China que permita proteger el mercado europeo y, al mismo tiempo, aprovechar las innovaciones chinas a través de mecanismos de transferencia tecnológica, especialmente en sectores vinculados con la transición verde y la innovación industrial.