Una experta destaca el aumento de las consultas que requieren profilaxis posexposición frente a la rabia

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Archivo - Virus de la rabia

La coordinadora de la Unidad de Patología Importada y Salud Internacional, CSUR en Medicina Tropical, del Hospital Universitario La Paz-Carlos III, Marta Díaz, ha destacado que las consultas que han requerido profilaxis posexposición frente a la rabia han aumentado un 60 por ciento respecto al año anterior.



"Este aumento probablemente refleja, al menos en parte, una mayor concienciación sobre el riesgo de la rabia y sobre la importancia de consultar rápidamente tras una mordedura o una exposición potencialmente de riesgo. Es un dato positivo desde el punto de vista de la prevención, porque en rabia actuar a tiempo es determinante", ha indicado Díaz.



La rabia es una enfermedad prevenible, pero continúa causando cerca de 59.000 muertes cada año en el mundo. Alrededor del 40 por ciento de las víctimas son menores de 15 años y, una vez aparecen los síntomas clínicos, la enfermedad presenta una letalidad cercana al 100%.



España registró en 2025 un caso mortal importado en un hombre que había sido mordido por un perro durante un viaje a Etiopía y que no recibió profilaxis postexposición tras la mordedura.



En España, la vacunación frente a la rabia no se administra de forma sistemática, sino que la profilaxis preexposición se valora de manera individual en función de las circunstancias de cada persona.



Puede estar indicada, entre otros casos, para determinados profesionales en contacto con animales o con el virus y para algunas personas que viven o viajan a zonas donde la rabia continúa siendo endémica.



Pero los expertos advierten de que haber recibido vacunación previa no elimina la necesidad de consultar si posteriormente se produce una posible exposición. Cuando existe una mordedura, un arañazo u otro contacto potencialmente de riesgo, la profilaxis posexposición administrada de forma adecuada permite evitar que el virus alcance el sistema nervioso central.



Además, el periodo de incubación de la rabia puede prolongarse en el tiempo, lo que puede generar una falsa sensación de seguridad ante la ausencia inicial de síntomas.



"Ante una posible exposición a la rabia, el tiempo es un factor clave. La primera medida debe ser el lavado inmediato y exhaustivo de la herida con agua y jabón y, posteriormente, una valoración médica precoz. No todas las exposiciones implican el mismo riesgo: hay que tener en cuenta el tipo y la localización de la lesión, el animal implicado, el lugar donde se ha producido el contacto y la situación vacunal de la persona", ha apuntado Díaz.



En este sentido, ha subrayado que, incluso quienes han recibido vacunación preexposición deben consultar al médico, ya que pueden necesitar vacunación postexposición, aunque el manejo es más sencillo y no precisan inmunoglobulina. "Lo importante es no esperar a que aparezcan síntomas: la rabia es prevenible si se actúa correctamente antes de que se desarrolle la enfermedad", ha añadido.



ACTUAR SOBRE LA SALUD ANIMAL


Según los expertos, la rabia es una zoonosis y su prevención exige actuar también sobre la salud animal. Los perros están implicados en la mayoría de los casos de rabia humana. Sin embargo, el riesgo no se limita a los perros: una exposición a otros mamíferos potencialmente transmisores, como murciélagos, primates o zorros, también requiere valoración sanitaria.



La Organización Mundial de la Salud considera que la vacunación de al menos el 70 por ciento de los perros en las zonas de riesgo es la medida más eficaz para prevenir las muertes humanas por rabia y actuar frente a la enfermedad desde su principal fuente de transmisión. En el marco del Día Mundial contra la Rabia, celebrado el pasado 28 de septiembre, expertos recuerdan la importancia de abordar su prevención desde un enfoque enfoque 'One Health'.



"La rabia demuestra de una forma especialmente clara que proteger la salud de las personas empieza, en muchas ocasiones, por prevenir y cuidar la salud de los animales. La vacunación, la vigilancia epidemiológica y la coordinación entre todos los profesionales sanitarios a través del enfoque One Health son herramientas esenciales para reducir la circulación del virus y evitar nuevos casos", ha señalado el presidente del Consejo General de Colegios de la Profesión Veterinaria de España, Gonzalo Moreno.




europapress