Un psiquiatra advierte de que la mitad de los niños que sufre acoso escolar no lo comunica a su entorno

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Archivo - Un grupo de niños corren en el patio del colegio, en el colegio Blanca de Castilla, a 10 de febrero de 2022, en Madrid (España). La eliminación de la obligatoriedad de llevar mascarilla en exteriores, entra en vigor hoy. Además, se elimina la ma

El académico de número de Psicología Médica de la Real Academia Nacional de Medicina de España (RANME) Celso Arango ha advertido de que la mitad de los niños que sufre acoso escolar no lo comunica nunca a sus padres, amigos, compañeros ni profesores, por lo que ha subrayado la necesidad de que la escuela se consolide como un "escenario fundamental" para prevenir y detectar precozmente factores de riesgo para trastornos mentales.



"Igual que actuar pronto en otras enfermedades mejora el pronóstico, en salud mental resulta fundamental intervenir antes de que los problemas se agraven. Para conseguirlo, la colaboración entre los sistemas sanitario y educativo es imprescindible", ha destacado Arango durante una sesión científica celebrada en la RANME.



Un estudio realizado en la Comunidad de Madrid con 1.608 estudiantes con necesidades educativas especiales por trastornos del neurodesarrollo encontró que tenían una probabilidad de sufrir acoso escolar casi seis veces mayor que sus compañeros.



"El riesgo era especialmente elevado cuando existían dificultades de lenguaje o comunicación social y llegaba a ser casi nueve veces superior en determinados diagnósticos, como los trastornos del espectro del autismo", ha revelado el académico, quien también es jefe del Servicio de Psiquiatría Infantil del Hospital Universitario La Paz de Madrid e Investigador Distinguido de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM).



En este contexto, Arango ha resaltado que el programa LINKlusive, desarrollado en 20 centros educativos y evaluado en miles de estudiantes, ha conseguido resultados positivos significativos en Educación Primaria.



"Entre los alumnos de Primaria con necesidades educativas específicas, la victimización disminuyó un 45,6 por ciento en el grupo que recibió la intervención, frente a un 0 por ciento en el grupo control. La experiencia demuestra que estas intervenciones pueden ser factibles, relativamente breves y gratuitas, aunque sus resultados dependen de la edad y deben interpretarse con prudencia", ha explicado.



"HACER 'SCROLL DOWN' ALTERA EL SISTEMA DE RECOMPENSA"


Según el estudio ESTUDES 2025, los adolescentes de 14 a 18 años pasan una media de 5,1 horas diarias en internet entre semana y 6,7 horas durante el fin de semana. "Todavía es más importante aún conocer el contenido que visualizan: hacer 'scroll down', especialmente en redes sociales como 'TikTok' o 'Instagram', tiene un impacto profundo en la neurobiología y la psicología de los adolescentes, ya que sus cerebros aún están en pleno desarrollo", ha detallado Arango.



"Las compañías tecnológicas utilizan todos los ingredientes que maximizan el tiempo de exposición y, por lo tanto, generan dependencia a las mismas. Hacer 'scroll down' durante largo tiempo altera el sistema de recompensa, es decir, el cerebro libera picos constantes de dopamina buscando un contenido divertido o estimulante y esto puede generar varias consecuencias: baja tolerancia al aburrimiento al acostumbrarse a estímulos rápidos; pérdida de atención, ya que se hace más difícil concentrase en tareas que requieren esfuerzo sostenido como estudiar o leer", ha indicado el experto.



Asimismo, ha subrayado que el 'scroll down' tiene también un impacto en el bienestar emocional porque "al consumir 'vidas perfectas' se activa la comparación social constante y pueden aparecer ansiedad y depresión, y aparece el famoso 'FOMO', miedo a perderse algo, ya que la necesidad de seguir bajando para ver qué está pasando genera hipervigilancia y dependencia del teléfono".



Otro dato llamativo es el consumo de pornografía: el 57,8 por ciento de los adolescentes declara haberla visto alguna vez, el 80,1 por ciento de los chicos frente al 35,4 por ciento de las chicas. "Entre quienes habían consumido pornografía durante los últimos 30 días también se observaban porcentajes superiores de consumo intensivo de alcohol, cannabis y tabaco, una asociación que no demuestra por sí misma causalidad", ha manifestado.



"Mi advertencia es clara: la salud mental infantil y adolescente no puede abordarse únicamente cuando el joven llega a una consulta", ha insistido Arango.



Por último, ha señalado que la escuela permite prevenir, detectar antes, apoyar a profesores y familias y conectar rápidamente al alumno que lo necesita con los profesionales sanitarios. "El siguiente paso pasa por ampliar esta colaboración, reforzar los equipos multidisciplinares y utilizar nuevas herramientas de cribado y prevención primaria selectiva e indicada para intervenir cada vez antes", ha finalizado.




europapress