La Sociedad Española de Medicina Preventiva, Salud Pública y Gestión Sanitaria (SEMPSPGS) ha reclamado un refuerzo urgente y extraordinario de profesionales sanitarios en Ceuta, una vigilancia epidemiológica robusta y la mejora de las condiciones de acogida de las personas migrantes para dar respuesta y minimizar riesgos sanitarios.
Así lo ha solicitado después de expresar su preocuparción por la situación sanitaria y humanitaria en la ciudad autónoma, que considera un "acontecimiento de especial relevancia para la salud pública" dadas sus dimensiones, intensidad y repercusión sobre los recursos sanitarios, asistenciales y sociales.
La SEMPSPGS ha subrayado que proteger la salud de la población migrante permite salvaguardar la salud colectiva. Así, junto al refuerzo de los recursos sanitarios, con especial énfasis en medicina preventiva y salud pública, Atención Primaria, Urgencias, medicina interna, pediatría, enfermería, radiodiagnóstico y laboratorio clínico, ha pedido la creación de equipos móviles de vigilancia epidemiológica.
Asimismo, ha solicitado que se identifique a todas las personas migrantes y se elaboren censos operativos que permitan garantizar seguimiento sanitario, vacunación y continuidad asistencial, con especial atención a menores de edad, mujeres embarazadas y personas vulnerables.
En paralelo, ha destacado la importancia de garantizar condiciones adecuadas de acogida, asegurando el acceso a agua potable, saneamiento, higiene personal y alimentación. También ha solicitado establecer circuitos diferenciados para población especialmente vulnerable.
En lo que respecta a la vigilancia epidemiológica, ha abogado por sistemas específicos de detección precoz de brotes, cribado clínico inicial de síntomas compatibles con enfermedades transmisibles prioritarias, seguimiento sistemático de indicadores epidemiológicos y asistenciales y refuerzo de la coordinación con el Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias (CCAES), el Ministerio de Sanidad y las autoridades locales.
A su vez, ha instado a promover una estrategia integral de vacunación para completar calendarios vacunales y mantener campañas frente a enfermedades inmunoprevenibles, independientemente de la situación administrativa; y ha pedido que se preste atención a personas con enfermedades crónicas, facilitando la continuidad terapéutica, así como apoyo psicosocial y a la salud mental.
"La experiencia internacional demuestra que las actuaciones tempranas de salud pública, el registro adecuado de las personas afectadas, unas condiciones dignas de acogida y una vigilancia epidemiológica robusta son las herramientas más eficaces para prevenir crisis sanitarias de mayor magnitud", ha resaltado la SEMPSPGS.
AMENAZAS IDENTIFICADAS
La sociedad científica ha evaluado las principales amenazas identificadas hasta el momento desde el punto de vista de epidemiológico. En este sentido, ha apuntado a un incremento del riesgo de enfermedades transmisibles asociadas a hacinamiento y condiciones higiénico-sanitarias deficientes.
Asimismo, se ha referido a brotes de enfermedades gastrointestinales de transmisión fecal-oral, circulación de enfermedades prevenibles mediante vacunación y aumento significativo de ectoparasitosis y dermatosis transmisibles, especialmente sarna, pediculosis y dermatomicosis.
Dentro de las amenazas identificadas, también ha apuntado al riesgo de interrupción de tratamientos en pacientes con enfermedades crónicas, riesgo de lesiones traumáticas derivadas de incidentes violentos, incendios o situaciones de conflicto en asentamientos precarios.
En este contexto, ha advertido de la sobrecarga asistencial de los dispositivos de Atención Primaria (AP), Urgencias hospitalarias, laboratorios clínicos, radiodiagnóstico y servicios hospitalarios.
ACTUACIONES REALIZADAS
La SEMPSPGS ha advertido de que la elevada movilidad de la población afectada, la ausencia de un registro nominal consolidado y la permanencia de miles de personas fuera de los dispositivos oficiales de acogida dificultan las actividades de vigilancia epidemiológica, prevención y continuidad asistencial.
Aun así, ha destacado que la "excelente" labor de los profesionales sanitarios de Ceuta, el Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (INGESA), Cruz Roja, Médicos del Mundo y el resto de organizaciones implicadas "ha permitido contener y gestionar situaciones de elevada complejidad en condiciones especialmente difíciles".
Entre las actuaciones epidemiológicas realizadas, los médicos preventivistas han señalado la investigación y control de un brote de infección gastroentérica con decenas de casos, la vigilancia epidemiológica activa de enfermedades transmisibles, la detección y seguimiento de un brote de varicela y el desarrollo de una campaña extraordinaria de vacunación dirigida a población migrante.
En esta línea, ha destacado la administración de vacunas frente a difteria-tétanos (dT), poliomielitis, triple vírica y varicela, la investigación epidemiológica de un caso de mpox, valoración de vacunación de contactos y el refuerzo de las actividades de prevención y control de infecciones en dispositivos de acogida.
SITUACIÓN ACTUAL DEL RIESGO SANITARIO
Para los especialistas, la valoración técnica disponible permite considerar que el riesgo de transmisión de enfermedades infecciosas dentro de los asentamientos organizados es "moderado", siempre que se mantengan condiciones adecuadas de higiene, alimentación, vigilancia sanitaria y acceso a atención médica.
Sin embargo, han aseverado que el riesgo aumenta de forma significativa en zonas con hacinamiento, población sin registrar y acceso insuficiente a agua, saneamiento y servicios básicos.
En cuanto al riesgo para la población residente en Ceuta, ha afirmado que sigue siendo "bajo", aunque ha puntualizado que si la situación se alarga y carece de una coordinación de recursos, el escenario podría cambiar en el futuro.