​Del conocimiento a la evidencia: el desafío de investigar el cáncer en Chile

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Christian Caglevic

Chile está envejeciendo. Según el último Censo, las personas de 65 años y más pasaron de representar el 6,6% de la población en 1992 al 14% en 2024. Junto con esto, la tasa global de fecundidad llegó a 0,99 hijos por mujer en 2025, una de las más bajas del mundo, de acuerdo con las estadísticas vitales provisionales del INE. Las proyecciones de este organismo anticipan, además, que desde 2028 habrá más adultos mayores que menores de 15 años en el país.


Un factor de riesgo conocido para el desarrollo del cáncer es la edad. Cifras preliminares del DEIS, Minsal, indican que en 2025 más de la mitad del total de muertes por esta enfermedad en Chile se dieron en personas de 50 a 89 años. Si bien no podemos evitar el envejecimiento, prepararnos para enfrentarlo requiere promover hábitos saludables, prevención, detección precoz y, sobre todo, impulsar investigación clínica para desarrollar tratamientos más precisos y eficaces. 


Para avanzar en oncología no basta solo con incorporar el conocimiento de otros países: necesitamos también producir evidencia desde la realidad local. Nuestras particularidades epidemiológicas, genéticas, moleculares y culturales pueden influir tanto en el comportamiento del cáncer como en la respuesta a las terapias y en la experiencia de los pacientes. Por eso, además de considerar la data disponible, es fundamental que esta sea evaluada y, cuando corresponda, validada localmente para determinar cómo responde a las necesidades de nuestra población. 


Desde el Centro de Investigación e Innovación en Cáncer FALP hemos asumido este desafío con la generación de evidencia epidemiológica, a través de la creación de una plataforma que integra datos clínicos y genera indicadores sobre la magnitud y el impacto del cáncer en la población, la oportunidad diagnóstica y la sobrevida, contribuyendo a entender mejor cómo se presenta y evoluciona la enfermedad en Chile.


Asimismo, el Biobanco Oncológico y las plataformas de datos moleculares nos permiten estudiar variantes genéticas, biomarcadores y características biológicas propias de nuestros pacientes. Esto es fundamental para el desarrollo y la evaluación de estrategias más precisas de prevención, diagnóstico y tratamiento. 


Desde 2021 a la fecha, hemos gestionado más de 380 proyectos de investigación. Solo en 2026, contamos con 164 estudios clínicos activos, 430 pacientes en tratamiento o en algún tipo de seguimiento como parte de estos ensayos, y hemos participado en más de 88 publicaciones científicas nacionales e internacionales, fortaleciendo capacidades para abordar el cáncer desde una mirada integral.


Sin embargo, ninguna institución puede responder por sí sola a un desafío tan complejo como el cáncer. La ciencia avanza cuando investigadores, universidades, centros científicos y equipos clínicos, tanto del sistema de salud público como privado, trabajan de manera colaborativa y cuando existe la convicción de que invertir en investigación en salud es también invertir en el futuro de las personas y del país. 


Chile está cambiando y también lo está haciendo el cáncer que enfrentamos. Generar evidencia desde nuestra propia realidad es una condición necesaria para anticiparnos a esos cambios y avanzar hacia una oncología cada vez más precisa e integral para los pacientes.



Dr. Christian Caglevic, 

Director Científico del Centro de Investigación e Innovación en Cáncer FALP.


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