MADRID, 23 (EUROPA PRESS)
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha ampliado sus recomendaciones sobre anticoncepción para ofrecer una mayor variedad de opciones "seguras y eficaces", entre ellas la mifepristona como método de anticoncepción de emergencia, así como un uso más prolongado de algunos anticonceptivos orales e implantes; además está impulsado el desarrollo de nuevos métodos anticonceptivos masculinos.
La OMS estima que 164 millones de mujeres que desean posponer o evitar el embarazo no utilizan anticonceptivos, lo que pone de relieve la urgente necesidad de mejorar y ampliar el acceso a estos métodos. Con la nueva publicación 'Directrices de la OMS sobre la ampliación de las opciones anticonceptivas', la OMS pretende ayudar a los países a facilitar el acceso a métodos respaldados por la mejor evidencia científica disponible.
Las nuevas directrices ofrecen formas alternativas de utilizar los métodos existentes. A tal efecto, la OMS recomienda que las píldoras anticonceptivas orales combinadas puedan tomarse durante periodos prolongados de hasta seis meses o de forma continua hasta un año, como alternativa al uso cíclico. Además, respalda el uso de implantes anticonceptivos por un periodo de hasta cinco años, lo que podría reducir la necesidad de procedimientos de sustitución, visitas a la clínica y los costos asociados.
MIFEPRISTONA COMO OPCIÓN ADICIONAL
La OMS recomienda la mifepristona como opción adicional de anticoncepción de emergencia, administrada lo antes posible y dentro de los cinco días posteriores a una relación sexual sin protección. La evidencia indica que la mifepristona, en dosis de 10 a 50 mg, es probablemente tan segura y eficaz como otros métodos de anticoncepción de emergencia.
"La capacidad de elección es una cuestión de igualdad de género", afirma Pascale Allotey, Directora del Departamento de Salud Sexual y Reproductiva e Investigaciones Conexas de la OMS, quien recuerda que "tanto hombres como mujeres necesitan una variedad de opciones que reflejen lo que la ciencia y la innovación ofrecen actualmente, teniendo en cuenta factores como la comodidad, el grado de invasividad, las pautas de comportamiento, la fiabilidad y la accesibilidad".
Ampliar el acceso también implica aclarar qué métodos aún no cuentan con suficiente respaldo científico. En este sentido, la OMS ha pedido que se realicen más investigaciones sobre la ormeloxifeno antes de incluirla en los programas de planificación familiar, dado que la evidencia actual sobre su seguridad es limitada. La nueva directriz también desaconseja la incorporación de píldoras anticonceptivas que contienen quinestrol a los programas nacionales de anticoncepción, debido a la limitada evidencia existente y a los informes sobre efectos adversos graves.
LA OMS QUIERE QUE SE DESARROLLEN NUEVOS MÉTODOS MASCULINOS
La OMS también trabaja para diversificar las opciones anticonceptivas disponibles en el futuro. Hoy en día, los hombres disponen de relativamente pocos métodos bajo su control: principalmente preservativos, el coito interrumpido y la vasectomía.
Las investigaciones de la OMS cuestionan la arraigada creencia de que los hombres no utilizarían nuevos anticonceptivos. Más del 75% de las parejas encuestadas afirmó que estaría dispuesta a utilizar un nuevo anticonceptivo masculino, mientras que más del 85% de las mujeres manifestó que confiaría en que su pareja masculina asumiera la responsabilidad de la anticoncepción.
Para ayudar a transformar esa demanda en nuevos productos, la OMS ha elaborado su primer 'Perfil de producto objetivo' para métodos anticonceptivos masculinos, en el que se definen las características que deberían reunir los futuros métodos, tales como seguridad, eficacia, aceptabilidad y asequibilidad.
El objetivo es ofrecer una orientación más clara a investigadores, financiadores y desarrolladores, así como contribuir a configurar un mercado que refleje mejor lo que la gente desea y necesita. Se están investigando diversos métodos masculinos, tanto hormonales como no hormonales, y hay varios candidatos prometedores en fases avanzadas de ensayos clínicos, lo que sugiere que podrían llegar al mercado nuevos anticonceptivos masculinos reversibles en un plazo de 5 a 10 años.