Varias organizaciones reclaman rigor ante los mensajes que vinculan la migración en Ceuta con un riesgo sanitario

|

Varios migrantes en la playa de Trampolín, a 19 de septiembre de 2026, en Ceuta (España). Más de 2.000 personas migrantes han regresado a los asentamientos en las playas ceutíes del Trampolín y de Benítez tras completarse la capacidad del dispositivo prov

Organizaciones científicas y comunitarias han publicado un comunicado conjunto en el reclaman rigor ante los mensajes que vinculan a las personas migrantes llegadas a Ceuta como una amenaza sanitaria.



Así, advierten de que la desinformación y la estigmatización perjudican la salud pública y piden garantizar el acceso a la asistencia sanitaria a todas las personas. "Migrar no es una enfermedad ni convierte a una persona en un riesgo para quienes la rodean", subrayan.



El comunicado, impulsado por la Sociedad Española Interdisciplinaria del Sida (SEISIDA) y la Coordinadora Estatal de VIH y sida (Cesida), cuenta con el apoyo de la Sociedad Española de Medicina Tropical y Salud Internacional (SEMTSI), el Grupo de Estudio de Patologías Importadas (GEPI) y el Grupo de Estudio de Sida (GeSIDA), estos dos últimos pertenecientes a la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (SEIMC).



El texto responde a los mensajes que relacionan de forma "indiscriminada" a las personas migrantes llegadas a Ceuta con enfermedades como la tuberculosis, la sarna o el VIH, y plantea una respuesta desde el conocimiento científico, la salud pública y el respeto a los derechos y la dignidad de las personas.



Las entidades señalan que la llegada de un número elevado de personas en un periodo corto de tiempo puede generar importantes necesidades asistenciales, sociales y de salud pública. Según explican, atenderlas exige planificación, coordinación y recursos suficientes. Destacan, además, que reconocer esta realidad es compatible "con el rechazo contundente de los mensajes que utilizan la enfermedad para generar miedo hacia las personas migrantes".



Los firmantes recuerdan que las personas migrantes pueden presentar necesidades sanitarias específicas relacionadas con las enfermedades presentes en sus países de origen, las condiciones del viaje o las circunstancias en las que viven tras su llegada.



"Identificar y atender esas necesidades protege su salud y también la del conjunto de la población", explican. Por ello, reclaman garantizar, cuando sea necesario, la evaluación sanitaria, la vacunación, el diagnóstico precoz, el tratamiento y las medidas de prevención correspondientes. "Estas actuaciones deben basarse en criterios científicos, no en prejuicios, nacionalidades o situaciones administrativas", recoge el texto.



El comunicado señala, además, que detectar una infección en una persona migrante no demuestra que exista transmisión a la población local. Advierte de que el hacinamiento, la falta de saneamiento y el alojamiento precario aumentan el riesgo de infección, mientras que la discriminación y las barreras sanitarias dificultan la prevención, retrasan los diagnósticos y pueden interrumpir tratamientos. "El estigma no protege la salud pública sino que la perjudica", apuntan.



UN LLAMAMIENTO A LA RESPONSABILIDAD FRENTE A LA DESINFORMACIÓN


Las organizaciones se dirigen expresamente a las personas con cargos de responsabilidad pública, los medios de comunicación, los profesionales de la salud y la ciudadanía en su conjunto para pedir que la información sobre enfermedades transmisibles proceda de fuentes científicas y sanitarias fiables y se comunique con rigor.



También les instan a evitar la difusión de afirmaciones infundadas y a contribuir activamente a combatir "mensajes que conviertan a personas vulnerables en culpables". Los firmantes rechazan que se utilicen las enfermedades para deshumanizar a las personas, alimentar prejuicios o presentar a colectivos enteros como una amenaza sanitaria.



"Garantizar la prevención y el acceso a la asistencia sanitaria, ejercer una comunicación responsable y combatir la desinformación y la estigmatización son responsabilidades compartidas y medidas esenciales para proteger la salud comunitaria", afirman en el comunicado.



VIH: INFORMACIÓN CIENTÍFICA FRENTE AL DOBLE ESTIGMA


El comunicado dedica una atención específica al VIH y advierte de que asociarlo con la inmigración africana transmite una imagen distorsionada de la realidad epidemiológica y refuerza dos formas de estigma: el que sufren las personas con VIH y el que afecta a las personas migrantes.



Las entidades recuerdan que el VIH se transmite por vías conocidas y prevenibles, nunca por la convivencia cotidiana, compartir alimentos o utilizar los mismos espacios públicos. Asimismo, destacan que las personas con VIH que reciben tratamiento antirretroviral y mantienen una carga viral indetectable no transmiten el virus (Indetectable = Intransmisible). "No podemos permitir que el VIH ni otras enfermedades vuelvan a convertirse en sinónimo de miedo, amenaza o exclusión", concluyen.




europapress