Sin duda, la verdadera noticia no es si hombres o mujeres ocupan el cargo de rectoría, sino cuánto nos demoramos en reconocer que este espacio requiere de liderazgos diversos y complementarios que puedan conducir los desafíos y las nuevas oportunidades que se generan para sus comunidades.
Durante años, un titular como este habría sido suficiente: seis mujeres lideran algunas de las instituciones más importantes de la educación superior chilena. Y, sin duda, habría sido una noticia. Porque durante décadas las rectorías y los principales espacios de decisión estuvieron ocupados mayoritariamente por hombres. Pero ese escenario ha comenzado a cambiar paulatinamente.
Nunca antes las universidades habían enfrentado tantos desafíos de manera simultánea. La inteligencia artificial está transformando la forma en que aprendemos y enseñamos; la digitalización redefine la gestión institucional; la investigación debe responder con mayor rapidez a las necesidades de la sociedad; las regiones demandan universidades cada vez más conectadas con sus comunidades; y las nuevas generaciones esperan una educación más flexible, innovadora y pertinente.
En este contexto, liderar una universidad constituye muchísimo más que administrar una institución. Hoy significa tomar decisiones que influirán en cómo se formarán miles de estudiantes, cómo se desarrollará la investigación, cómo se fortalecerá la educación pública y cómo las universidades responderán a los desafíos de un país que cambia a una velocidad sin precedentes.
Por eso resulta significativo que este especial reúna a seis mujeres que hoy lideran instituciones y espacios estratégicos para la educación superior chilena: Alejandra Mizala, Fernanda Kri, Marisol Durán, Solange Tenorio, Luperfina Rojas y Jennifer Peralta. Sus trayectorias son distintas. También lo son sus universidades, sus territorios y los desafíos que enfrentan. Sin embargo, comparten una misma responsabilidad: conducir organizaciones complejas y altamente demandadas en un escenario donde el cambio dejó de ser una excepción para convertirse en la norma.
Cada una de las rectoras representa una mirada distinta sobre el futuro de la educación superior. Desde la principal universidad pública del país hasta instituciones regionales que impulsan el desarrollo de sus territorios; desde la formación de profesores hasta la articulación de las universidades del Estado. En conjunto, sus voces reflejan la diversidad de un sistema universitario que debe avanzar sin perder de vista su misión pública. Sus liderazgos también se convierten en referentes de instituciones más diversas, abiertas y alineadas con los cambios sociales, proyectando una historia institucional que hoy sirve de base para construir el futuro de la educación superior.
El liderazgo universitario nunca se ha medido solo por la gestión administrativa o los resultados institucionales, pero hoy más que nunca exige capacidad para construir acuerdos, impulsar la innovación, fortalecer la colaboración y tomar decisiones que marcarán el rumbo de las próximas generaciones expuestas a una tecnología que avanza sin control. Esa es, probablemente, la mayor responsabilidad que enfrentan quienes hoy dirigen nuestras universidades.
Las páginas que siguen no buscan destacar a estas seis mujeres únicamente por haber alcanzado posiciones de liderazgo. Buscan conocer sus ideas, sus prioridades y la visión con la que enfrentan uno de los períodos más desafiantes para la educación superior pública chilena, en que se ven exigidas a priorizar y ejecutar sus actividades con menos recursos económicos, pero con más requisitos que cumplir por las distintas legislaciones y estándares de acreditación presentes en el sistema de educación superior.
Existe, además, un simbolismo que trasciende este momento. En 1922, Amanda Labarca se convirtió en la primera mujer académica de la Universidad de Chile, abriendo un camino que durante décadas avanzó lentamente. Exactamente un siglo después, en 2022, Rosa Devés asumió como la primera rectora de la universidad pública más grande del país. Hoy, apenas cuatro años más tarde, seis mujeres lideran instituciones que integran el Consorcio de Universidades del Estado de Chile (CUECH). Más que una coincidencia histórica, es la expresión de un proceso que ha ido ampliando, paso a paso, la participación femenina en los espacios de mayor liderazgo de la educación superior chilena.
Porque, al final, la conversación de fondo quizás ya no debería centrarse en quién ocupa la rectoría, sino más bien en las decisiones que definirán el futuro de nuestras universidades de cara a un sistema integrado y colaborativo entre universidades del Estado. Y, con ellas, gracias a su rol público, parte importante del futuro de Chile.
Estas seis mujeres no solo reflejan la evolución de la universidad, sino también los cambios de una sociedad que avanza hacia una representación más amplia en los espacios de liderazgo. Sus trayectorias forman parte de una historia que comenzó mucho antes y que seguirá inspirando a las próximas generaciones de académicas, investigadoras, estudiantes y futuras autoridades universitarias.
Víctor Hernández
Subdirector
Centro Tecnológico Ucampus