La Policía de Nueva York apunta que la investigación preliminar "sugiere que la salud mental pudo haber sido un factor"
MADRID, 24 Jul. (EUROPA PRESS) -
La Policía de Nueva York investiga si el apuñalamiento de dos personas que tuvo lugar este jueves cerca de Central Park responde a un delito de odio, después de que el agresor, ya detenido, gritara "Dios es grande" antes de atacar a las víctimas.
"Dos personas fueron apuñaladas en ataques separados en el Upper West Side de Nueva York. Las víctimas, un hombre de origen asiático y un hombre judío, fueron trasladadas al Hospital del Monte Sinaí y se espera que sobrevivan", ha informado la jefa de Policía de la ciudad de Nueva York, Jessica S. Tisch.
Los agentes detuvieron a un hombre identificado como Raul Morales, de 51 años, en relación con ambos ataques y actualmente investiga si el caso obedece a un delito de odio. "Según las declaraciones de las víctimas y de los testigos, Morales gritó 'Dios es grande' durante ambos ataques", ha informado aunque añade que la investigación preliminar "sugiere que la salud mental pudo haber sido un factor", pese a que Morales no tiene antecedentes registrados.
No existe vínculo conocido entre el agresor y las víctimas, tampoco entre las propias víctimas, ha añadido la jefa de la Policía neoyorquina, quien ha reconocido la actuación de los agentes y la valentía de una persona que condujo a los agentes hasta el lugar donde se ocultaba el agresor.