CAP S.A. informó, en carácter de hecho esencial, que el miércoles pasado el Directorio de su empresa filial Compañía Minera del Pacífico S.A. (CMP), reunido en sesión extraordinaria, analizó los efectos provocados por los recientes eventos climáticos en las operaciones que CMP mantiene en los valles de Copiapó y Huasco, en la Región de Atacama, y en el Valle del Elqui, en la Región de Coquimbo, y ratificó el plan de acción ya en curso presentado por la administración para hacer frente a sus consecuencias.
En particular, se informó que "las operaciones del Valle de Copiapó se mantienen funcionando con normalidad y que, de acuerdo con los antecedentes disponibles a esta fecha, no se han registrado afectaciones relevantes en la continuidad de sus procesos productivos ni en sus actividades de despacho como consecuencia de los recientes eventos climáticos."
Por su parte, indicó "en el Valle del Huasco, las operaciones se encuentran temporalmente suspendidas y se estima que la producción podrá reiniciarse dentro de aproximadamente dos semanas, una vez concluidas las labores de limpieza que actualmente están en curso. Sin perjuicio de lo anterior, los daños ocasionados en la vía férrea utilizada para el transporte de mineral requerirán trabajos de reparación que se extenderían por aproximadamente cuatro semanas, y que podrían afectar despachos programadas."
El hecho esencial señala que "CMP se encuentra actualmente explorando soluciones logísticas alternativas para hacer frente a estos impactos. En el Valle del Elqui, las operaciones también se encuentran temporalmente suspendidas como consecuencia de los efectos del referido evento climático. Conforme a las estimaciones disponibles a esta fecha, se prevé que su recuperación operacional se produzca dentro de aproximadamente seis semanas, las que contemplan cuatro semanas de labores de limpieza actualmente en ejecución, y dos semanas de mantención mayor previamente programada para esta faena."
Sobre la base de la información actualmente disponible, consigna, "CMP estima que estos eventos podrían generar gastos operacionales no presupuestados y un menor volumen de producción de aproximadamente 700.000 toneladas con un impacto financiero en el EBITDA en un rango de aproximadamente entre US$25 y US$30 millones."
Por lo pronto, la empresa sostuvo que "ha activado las pólizas de seguro aplicables y se encuentra adoptando las medidas necesarias para restablecer sus operaciones y mitigar los efectos de estas contingencias, resguardando en todo momento la seguridad de nuestros colaboradores. Los plazos e impactos señalados corresponden a estimaciones preliminares y podrían ser actualizados en función de la evolución de las condiciones operacionales y del avance de los trabajos de recuperación."