El dólar en Chile cerró la jornada cerca de los $946,7, mostrando un alza de $11,5, equivalente a un avance de 1,25%. El movimiento fue relevante y se explica por una combinación de fuerte caída del cobre, mayor demanda global por dólares y un aumento importante de los riesgos inflacionarios a nivel internacional.
El cobre cayó 2,3% hasta los US$6,33 por libra, profundizando sus pérdidas tras la apertura estadounidense. El metal venía de un fuerte rally apoyado por restricciones de oferta en China y menores inventarios, pero hoy dominó la toma de utilidades y la preocupación por una menor demanda global. Para el peso chileno, esta caída fue especialmente negativa, ya que el cobre es uno de sus principales soportes externos.
El peso chileno quedó expuesto a una combinación de factores externos muy adversos. El retroceso del cobre redujo uno de sus principales apoyos, mientras que el fortalecimiento global del dólar y las mayores expectativas de tasas altas en Estados Unidos impulsaron una salida de flujos desde monedas emergentes. Probablemente este escenario de volatilidad se mantenga en las próximas sesiones.
A nivel internacional, el dollar index subió 0,29% hasta los 101,07 puntos, llegando a operar cerca de 101,3, su mayor nivel en aproximadamente tres semanas. El dólar se fortaleció por el alza del petróleo y la escalada del conflicto en Medio Oriente, que vuelve a elevar los temores de inflación.
El mercado está ajustando sus expectativas sobre la Reserva Federal. La probabilidad de una subida de tasas la próxima semana supera el 33%, mientras que un alza en septiembre subió sobre el 78%, frente al 61% del día anterior.
En resumen, el dólar subió con fuerza en Chile porque coincidieron tres factores: caída relevante del cobre, mayor fortaleza global del dólar y temor a que el alza del petróleo obligue a la Fed a mantener una política monetaria más restrictiva. Según la opinión de Felipe Sepúlveda Soto, analista jefe de Admirals Latinoamérica.