El dólar en Chile cerró la jornada cerca de los $936,8, mostrando un alza de $2,55, equivalente a un avance aproximado de 0,3%. El movimiento se explica principalmente por la mayor corrección del cobre durante la sesión y por un escenario internacional marcado por volatilidad, petróleo al alza y cautela frente a la Reserva Federal.
El cobre cayó 0,6% hasta los US$6,49 por libra, profundizando su retroceso tras la apertura estadounidense. Si bien el metal se mantiene en niveles altos por señales de oferta ajustada en China, menores inventarios y compras asociadas a posibles aranceles en Estados Unidos, la toma de utilidades de corto plazo redujo el soporte para el peso chileno.
A nivel internacional, el dollar index cayó levemente 0,08% hasta los 100,7 puntos, aunque se mantuvo muy volátil y cerca de la zona de 101,1. El mercado sigue concentrado en Medio Oriente, donde las tensiones entre Estados Unidos e Irán mantienen al petróleo en máximos de seis semanas. Esto vuelve a elevar los temores inflacionarios y limita una mayor debilidad del dólar global.
Además, los inversionistas esperan la reunión de la Fed de la próxima semana, donde se anticipa que las tasas se mantendrán sin cambios. Sin embargo, el mercado aún asigna cerca de 61% de probabilidad a una subida en septiembre, lo que mantiene presión sobre las monedas emergentes.
"Así, el dólar en Chile cerró al alza porque la caída del cobre pesó más que la leve baja del dólar global. Para las próximas horas, el tipo de cambio podría moverse en un rango cercano a $933-$942, con soporte en la zona de $933-$935 y resistencia en torno a $940-$942", señaló Felipe Sepúlveda Soto, analista jefe de Admirals Latinoamérica.