La Unidad de Alergia Infantil del Hospital General Universitario Gregorio Marañón participa en el primer estudio que analiza la microbiota intestinal en tres generaciones --lactantes, madres y abuelas maternas-- con el objetivo de identificar posibles patrones asociados al riesgo de alergia a las proteínas de la leche de vaca (APLV).
Aunque esta investigación intergeneracional descarta una herencia directa de la microbiota, sí identifica diferencias bacterianas y factores familiares que influyen en el desarrollo de enfermedades alérgicas en lactantes.
Coordinada por Paula Cabrera, especialista de la Unidad de Alergia Infantil del Servicio de Alergología del Marañón, y realizada en colaboración con la Universidad CEU San Pablo y el Hospital Infantil Universitario Niño Jesús, se considera el análisis más completo realizado hasta la fecha en este ámbito.
En concreto, integra datos clínicos y epidemiológicos con avanzadas técnicas de secuenciación, proteómica y metabolómica. Ha incluido a 148 participantes: 50 lactantes, 34 con APLV confirmada y 16 controles sanos, junto con sus madres y abuelas maternas.
Así, se recogieron muestras de heces de todos ellos y particularmente, las muestras fecales de los bebés, recogidas entre los cuatro y seis meses de vida, se analizaron mediante secuenciación del gen 16S ARNr, técnica que permite caracterizar con precisión la composición bacteriana intestinal.
Desde el centro hospitalario han explicado que los resultados mostraron que madres y abuelas presentan una mayor diversidad y riqueza microbiana que los lactantes, lo que confirma la evolución natural y progresiva de la microbiota con la edad.
No obstante, el estudio no ha encontrado una "firma bacteriana" heredada entre generaciones que explique el desarrollo de la alergia, lo que sí se ha observado son diferencias significativas entre lactantes sanos y alérgicos en la abundancia de familias bacterianas como Prevotellaceae y Acidaminococcaceae, así como una marcada influencia del tipo de alimentación sobre el perfil bacteriano del bebé.
"La microbiota del lactante está fuertemente condicionada por factores ambientales y dietéticos, especialmente durante los primeros meses de vida", ha explicado Paula Cabrera, alergóloga del Marañón y también coordinadora del Grupo de Trabajo de Microbiota del Comité de Alergia Infantil de la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica.
Además, la investigación identifica factores maternos y familiares asociados a un mayor riesgo de alergia a las proteínas de la leche de vaca, como la historia familiar de alergia y el tabaquismo de la madre o de la abuela.
"Este trabajo demuestra que, aunque no existe una herencia microbiana directa entre generaciones (lactantes, madres y abuelas maternas), sí hay elementos familiares y conductuales que modulan la composición bacteriana intestinal y podrían influir en la aparición de la alergia alimentaria", ha apuntado Paula Cabrera.
El centro hospitalario ha puesto en valor la "información clave" que aporta el estudio para comprender cómo se establece la microbiota en los primeros meses de vida y qué factores pueden influir en el desarrollo de enfermedades alérgicas. Los investigadores indicado que estos hallazgos refuerzan la importancia de estudiar la microbiota como posible biomarcador temprano de riesgo y abren nuevas vías para futuras estrategias de prevención.