Una operación internacional ha desmantelado un servicio de red privada virtual (VPN) que los cibercriminales han usado durante años para mantenerse fuera del alcance de las fuerzas del orden.
First VPN ha llegado a convertirse en una parte clave del ecosistema del cibercrimen, al dotar de una capa de protección a los ciberdelincuentes para que pudieran ocultar su identidad y acceder a infraestructura para lanzar sus ataques.
Su importancia era tal que ha aparecido en "casi todas las investigaciones importantes de ciberdelincuencia apoyadas por Europol en los últimos años", como ha informado la agencia europa de colaboración policial en un comunicado.
Con ella, los ciberdelincuentes han llevado a cabo ataques de 'ransomware' --cifrado de equipos informáticos para pedir un pago a cambio de su liberación--, fraudes a gran escala, robo de datos y otros delitos graves.
Una operación policial internacional liderada por Francia y los Países Bajos, con el apoyo de Europol y Eurojust, ha permitido desmantelar la infraestructura que sostenía la VPN, incluidos 33 servidores, y se han desactivado los nombres de dominio.
A ello se suman el arresto del administrador, un registro domiciliario en Ucrania y la identificación de los usuarios del servicio, que también fueron notificados del cierre de la VPN.