Un estudio destaca la terapia posicional como "alternativa valiosa" al CPAP en apnea obstructiva del sueño

|

La terapia posicional se sitúa como una "alternativa valiosa" al uso de CPAP en apnea obstructiva del sueño (AOS), tras demostrar en un estudio una eficacia comparable e incluso una mejor tolerancia, además de permitir a más de dos tercios de los pacientes controlar su enfermedad durante un año sin tratamiento activo.



El Estudio PÁVLOV, con la participación de 184 pacientes, ha comprobado la eficacia de los conocidos como dispositivos posicionales, que monitorizan la posición del cuerpo de los pacientes y emiten una suave vibración cuando estos se colocan boca arriba, estimulándolos a ponerse de lado.



La hipótesis de los autores del estudio, que se ha llevado a cabo en 12 hospitales españoles, era que, con el tiempo, esta retroalimentación repetida podría entrenar a los pacientes para evitar colocarse boca arriba de forma espontánea, lo que introduciría un componente conductual que no está presente en la CPAP ni en ninguno de los tratamientos actuales para la AOS, que son efectivos solo mientras se utilizan de forma activa.



La coordinadora de la Unidad Funcional de Sueño y Epilepsia del Hospital Universitario Ramón y Cajal de Madrid y líder del estudio, Irene Cano, ha explicado que el hecho de que los dispositivos CPAP solo sean eficaces mientras se usan genera una "dependencia a largo plazo", así como "desafíos" de adherencia, que es "baja", pues hasta un 40 por ciento de los pacientes no los utiliza adecuadamente.



Los resultados del estudio validan la hipótesis de sus autores. "Observamos que la terapia posicional no solo fue eficaz -comparable a la CPAP- sino que también fue mejor tolerada, lo que respalda su papel como una alternativa valiosa para los pacientes que tienen dificultades con la adherencia a la CPAP", ha destacado la miembro de la Sociedad Española de Sueño (SES).



La terapia posicional también ha mostrado en la investigación su capacidad para inducir un cambio conductual, ya que, después de solo seis meses de uso, más de dos tercios de los pacientes mantuvieron el control de la enfermedad sin ningún tratamiento activo, un efecto que persistió hasta un año después de la interrupción de su utilización.



"Esto sugiere que la terapia posicional puede ir más allá del control de los síntomas, ofreciendo una estrategia capaz de modificar el comportamiento del sueño subyacente y reducir, potencialmente, la dependencia del tratamiento a largo plazo", ha destacado la responsable del estudio, en el que se observó, en contraste, que tres meses después de la retirada de la CPAP, ningún paciente de este grupo mantuvo la condición de respondedor al tratamiento.



HACIA UN ENFOQUE DE MEDICINA DE PRECISIÓN


Estos hallazgos, según la investigadora del Hospital Universitario Ramón y Cajal de Madrid, resaltan la importancia de "avanzar hacia un enfoque de medicina de precisión" en la apnea obstructiva del sueño, donde el tratamiento se adapte a fenotipos específicos, como la AOS posicional.



"La terapia posicional representa una opción eficaz y bien tolerada que podría resolver una necesidad médica no satisfecha: la de aquellos pacientes con AOS posicional que no toleran la CPAP y que, a menudo, se quedan sin tratamiento", ha destacado añadiendo que el sistema sanitario en su conjunto se vería beneficiado por este enfoque, que "podría reducir costes al minimizar la necesidad del uso de dispositivos a largo plazo, los recursos de seguimiento y el soporte humano que requiere la gestión de la CPAP".



Con todo, la especialista ha puntualizado que se necesita más investigación para comprender la durabilidad a largo plazo del efecto de los dispositivos posicionales, algo en lo que ya está trabajando el equipo del Estudio PAVLOV, que también trabaja en identificar aquellos factores que permitan predecir qué pacientes responderán a la terapia posicional y mantendrán este efecto a lo largo del tiempo.



"Esto nos permitirá definir mejor los perfiles de los respondedores y seleccionar a los pacientes con mayor probabilidad de beneficiarse de este enfoque, ya que, en última instancia, nuestra meta es incorporar estos hallazgos en las guías clínicas y avanzar hacia una estrategia de tratamiento más personalizada para la apnea obstructiva del sueño", ha explicado.



La apnea obstructiva del sueño es un trastorno crónico de alta prevalencia caracterizado por el colapso repetido de las vías respiratorias durante el sueño, lo que provoca desaturación de oxígeno y fragmentación del sueño. Este trastorno, si no se trata, se asocia con complicaciones cardiovasculares y neurocognitivas, y representa una importante carga para la salud pública.




europapress