El primer trimestre de 2026 cerró con 295.048 transferencias de vehículos usados en Chile, un récord histórico según la Cámara Nacional de Comercio Automotriz (CAVEM). Para Autoplanet, el fenómeno no es una moda sino un cambio estructural en la forma en que los chilenos compran autos.
El mercado de vehículos usados en Chile acaba de registrar su mejor primer trimestre desde que la Cámara Nacional de Comercio Automotriz (CAVEM) lleva estadísticas sistemáticas. Con 104.959 transferencias de livianos y medianos en marzo -un alza de 14,3% respecto al mismo mes de 2025- y un acumulado de 295.048 unidades en los primeros tres meses del año, el segmento de segunda mano ya no compite en la misma liga que el de autos nuevos: juega en otra categoría. En el mismo período, el mercado de nuevos registró 75.609 primeras inscripciones. La razón resultante, de 3,9 usados por cada nuevo, contrasta con los 2,7 de 2023 y los 3,3 de 2024, confirmando que la tendencia no solo se mantiene sino que se acelera.
El dinamismo no es parejo dentro del segmento. Las camionetas usadas lideraron el crecimiento con un alza de 19,1% en marzo, seguidas por los SUV con un 16,9%. En marcas, Chevrolet encabezó el ranking acumulado del trimestre con 35.514 unidades transferidas, seguida por Hyundai y Toyota. El dato habla de un comprador que ya no llega al mercado de usados por descarte, sino que lo elige como primera opción.
Según Sebastián Cruzat, product manager de Autoplanet, “lo que estamos viendo no es el efecto de una coyuntura puntual. Es la consolidación de un comprador más racional, que hace el cálculo completo: precio de compra, costo de financiamiento, depreciación y gasto en combustible. Cuando sumas todos esos factores, un vehículo de dos o tres años de antigüedad gana en casi todos los escenarios frente a un cero kilómetro. Y eso lo está entendiendo cada vez más gente”.
Detrás del crecimiento sostenido del mercado de usados confluyen al menos tres factores. El primero es el precio: en un contexto de alza de tasas hipotecarias y mayor cautela en el consumo, el diferencial de precio entre un nuevo y un usado de dos o tres años es determinante. El segundo es la tecnología disponible: los vehículos de entre tres y cinco años ya incorporan la mayoría de las prestaciones que hoy se consideran estándar -conectividad, sistemas de seguridad activa, eficiencia de motor- a una fracción del valor de lista. Y el tercero es el costo operacional: con el precio de la gasolina presionando el presupuesto familiar, los compradores están eligiendo con más criterio el tipo de motor y el rendimiento por litro.
“Antes el comprador de usados buscaba principalmente precio. Hoy nos pregunta por el rendimiento en ciudad, si el modelo tiene motor naftero o diésel, cuánto consume en ruta. Esa conversación cambió. El comprador llegó mucho más informado al mercado de usados, y eso es bueno para todos: obliga a los operadores a tener estándares más altos de revisión, transparencia y trazabilidad del vehículo que se ofrece”, enfatiza Cruzat.
El crecimiento del mercado trae también una advertencia: a mayor volumen de transacciones, mayor es la exposición al riesgo si el comprador no verifica adecuadamente el historial del vehículo. En un mercado donde 43.176 vehículos fueron sustraídos en 2025 según Carabineros -incluyendo robos, hurtos y estafas-, la trazabilidad se convierte en un criterio de compra tan relevante como el precio o el kilometraje. Elegir un operador con protocolos de verificación establecidos, que pueda acreditar el historial técnico y legal del vehículo, es parte del valor que hoy define la diferencia en este mercado.
“Cada vehículo debe pasar por un proceso de revisión antes de entrar al inventario. No es solo un checklist mecánico: Se debe verificar el historial de encargos, las multas, el estado de la revisión técnica y los antecedentes legales del vehículo. El mercado de usados creció muchísimo y eso es una oportunidad, pero también significa que el comprador tiene que saber con quién está comprando. El precio más bajo no siempre es el mejor negocio”, recalca el product manager de Autoplanet.