Alemania y Países Bajos enfrían la ambición de Sánchez de aumentar el presupuesto europeo post 2027

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El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez (3 fila, 2d), asiste a una reunión informal de líderes de la Unión Europea durante su viaje a Chipre, a 23 de abril de 2026, en Nicosia (Chipre).

Los jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea mantienen el objetivo de lograr un acuerdo antes de que finalice el año sobre el próximo presupuesto europeo para el periodo 2028-2034, a pesar de que la cumbre informal que les ha reunido en Nicosia ha dejado patente las diferencias entre capitales, con países como Alemania y Países Bajos que rechazan de plano revisar al alza las cuentas propuestas en Bruselas, tal y como sí defienden países como España.



El primer ministro de Países Bajos, Rob Jetten, ha afirmado al término de la cita europea que las cuentas que propone la Comisión Europea son "absolutamente inaceptables" para su Gobierno, tanto por el tamaño del presupuesto post 2027 y contribuciones nacionales, como por no responder a la necesidad de contar con un marco financiero plurianual (MFF, por sus siglas en inglés) "modernizado" que revise las prioridades del bloque para los próximos años.



En declaraciones a la prensa en Nicosia, Jetten ha avisado de que tampoco ve con buenos ojos el modo en que se ha diseñado la propuesta con respecto a los recursos propios, porque, ha dicho, ante la necesidad de elegir opciones "inteligentes" para lograr una Unión más competitiva, algunas de las propuestas "de hecho dañarían la competitividad".



Junto al mandatario de Países Bajos, el canciller de Alemania, Friedrich Merz, también se ha mostrado tajante a su llegada a la cita de líderes con respecto a la posibilidad de elevar el presupuesto más allá de lo propuesto, tal y como defienden otros socios como España.



"Europa debe, con el dinero que tenemos, salir adelante. Eso significa que tenemos nuevas prioridades", ha expresado Merz en declaraciones a la prensa en la capital chipriota Nicosia, a su llegada al segundo día del Consejo Europeo informal en el que los líderes tendrán el primer debate político sobre el MFF para 2028-2034 desde que Bruselas presentó el pasado verano su propuesta.



En este contexto, Merz ha afirmado haber trasladado ya al resto de jefes de Estado y de Gobierno la necesidad de "sentar nuevas prioridades", al tiempo que les ha advertido de que ello "significa que habrá que recortar en otras partidas".



Además, el canciller germano ha querido dejar claro que su Gobierno no contempla asumir un mayor endeudamiento ni la emisión de eurobonos como opción para contar con mayores recursos para el MFF; unas reservas que Merz asegura que "muchos colegas comparten". "Europa tiene que arreglárselas con el dinero que tenemos y eso significa fijar nuevas prioridades", ha remachado.



La posición de los más frugales choca con la mayor ambición defendida por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, quien, según ha indicado Moncloa en un comunicado, ha apostado por ello para poder responder "en coherencia con las prioridades estratégicas de la Unión, como la competitividad, la innovación, la transición ecológica y digital, así como la seguridad".



CIFRAS EN JUNIO PARA INTENTAR UN ACUERDO EN DICIEMBRE


El debate previsto en el Consejo Europeo de marzo quedó aplazado y por tanto en esta cumbre se ha producido el primer debate serio de los 27 al máximo nivel desde que Bruselas presentara el pasado verano su propuesta, que fija un techo de gasto del 1,26% y para el que países como España piden más ambición, para llegar al menos hasta el 2%.



Con todo, la reunión de líderes ha concluido con el compromiso del presidente de Chipre y presidencia de turno del Consejo de la UE, Nikos Christodoulides, de llevar a la cumbre formal de junio la contrapropuesta de los 27 a las cuentas de Bruselas con cifras concretas.



El objetivo, ha dicho Christodoulides, sigue siendo que las capitales logren llegar a un acuerdo antes de que acabe el año para garantizar que el marco está listo para su activación en 2028; mientras que tanto Costa como Von der Leyen han subrayado la necesidad de contar con recursos suficientes para responder a las nuevas prioridades.



En la que ha sido la primera discusión sobre el presupuesto al máximo nivel político desde que Bruselas presentó sus cuentas, los líderes han tenido una discusión "abierta" en la que una mayoría de delegaciones han compartido la "necesidad de contar con nuevos recursos propios", según han indicado fuentes europeas.



Sin embargo, las capitales han estado más divididas en cuanto al tamaño que debe tener el presupuesto comunitario para el próximo ejercicio, entre quienes apuestan por elevarlo para responder a las nuevas ambiciones del bloque y quienes no sólo se resisten al aumento, sino que defienden reducciones.




europapress