BRUSELAS 21 Abr. (EUROPA PRESS) -
El Consejo de la Unión Europea ha adoptado nuevas normas para regular técnicas genómicas en plantas, es decir, métodos que permiten modificar de forma precisa su ADN para obtener variedades más resistentes y adaptadas a condiciones como la sequía o las inundaciones.
La nueva regulación establece un marco común para el uso de estos métodos, con el objetivo de reforzar la competitividad del sector agroalimentario europeo, mejorar la seguridad alimentaria y reducir la dependencia de importaciones.
El texto distingue entre dos tipos de plantas. Por un lado, aquellas cuyos cambios se consideran equivalentes a los de variedades obtenidas por métodos tradicionales, que podrán comercializarse tras una verificación por parte de las autoridades nacionales y no estarán sujetas a etiquetado específico, salvo en el caso de semillas.
Por otro lado, las plantas con modificaciones más complejas seguirán sometidas a la normativa vigente sobre Organismos Modificados Genéticamente (OMG), lo que implica autorización previa, trazabilidad y etiquetado obligatorio. Además, los Estados miembro podrán decidir si permiten o no su cultivo en su territorio.
La norma introduce además medidas de transparencia en materia de patentes, de modo que los desarrolladores deberán informar sobre los derechos de propiedad intelectual en una base de datos pública y la Comisión Europea analizará su impacto en la innovación, la disponibilidad de semillas y la competencia en el sector.
El nuevo marco todavía debe ser aprobado formalmente por el Parlamento Europeo y entrará en vigor a los 20 días de su publicación en el Diario Oficial de la UE, aunque su aplicación se producirá tras un periodo transitorio de dos años, por lo que se prevé que las nuevas reglas empiecen a aplicarse a partir de 2028.