MADRID 16 Abr. (EUROPA PRESS) -
El Kremlin ha restado importancia este jueves a la decisión que Estados Unidos emitió en la víspera de no prorrogar las licencias al petróleo ruso que han estado operativas en las últimas semanas en un intento por paliar la crisis energética provocada por la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán.
"Era previsible", ha minimizado el portavoz del Kremlin, Dimitri Peskov, después de que el miércoles el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, anunciara que no estaba previsto renovar la anulación de las sanciones al petróleo, vigentes con motivo de la guerra de Ucrania.
"Ya hemos aprendido a actuar de forma que se minimice el impacto de estas medidas en nuestros intereses. Seguiremos haciéndolo", ha zanjado Peskov, según recoge la agencia de noticias Interfax.
Estados Unidos levantó hace ahora un mes de manera temporal las sanciones al petróleo ruso que se encontraba en ese momento en buques cisterna en alta mar, permitiendo así su envío a compradores de todo el mundo, en un intento por contener los precios del combustible que se habían disparado por la guerra en el Golfo.
Con esa medida Washington pretendía añadir cientos de miles de barriles de petróleo en el mercado internacional y topar unos precios que han llegado a rondar los 100 dólares por tonel. Ucrania, por su parte, lamentó que con ella se concedía un nuevo balón de oxígeno a la economía rusa en un momento crucial de la guerra.