MADRID, 15 Abr. (EUROPA PRESS) -
Los ministros de Finanzas de España, Reino Unido, Australia, Japón, Suecia, Países Bajos, Finlandia, Noruega, Irlanda, Polonia y Nueva Zelanda han reclamado una solución negociada "rápida y duradera" del conflicto en Oriente Próximo y han hecho un llamamiento al restablecimiento de un tránsito "libre y seguro" por el estrecho de Ormuz.
En un comunicado conjunto publicado este miércoles, los once ministros han celebrado el reciente anuncio de un alto el fuego entre Estados Unidos e Irán y han hecho un llamamiento a todas las partes para que lo respeten plenamente.
"Las últimas semanas han traído consigo una pérdida inaceptable de vidas y una perturbación significativa de la economía mundial y los mercados financieros, y el alto el fuego será crucial para proteger a la población civil y la seguridad de la región", han señalado.
Por ello, han pedido en el escrito una solución negociada "rápida y duradera" del conflicto y el restablecimiento del tránsito libre y seguro por el estrecho de Ormuz, que mitigue los efectos negativos sobre el crecimiento, los precios de la energía y el nivel de vida, en particular para los más vulnerables.
Según han advertido, la reanudación de las hostilidades, la ampliación del conflicto o la persistencia de las interrupciones en el estrecho de Ormuz supondrían graves riesgos adicionales para la seguridad energética mundial, las cadenas de suministro y la estabilidad económica y financiera.
Incluso con una solución duradera del conflicto, los firmantes prevén que su impacto sobre el crecimiento, la inflación y los mercados persistan en el tiempo. Por ello, se comprometen a gestionar la respuesta económica y la recuperación de esta crisis de manera coordinada, responsable y "sensible" a la evolución de la situación.
En el ámbito de sus fronteras, los ministros se han comprometido a que, dentro de las limitaciones de los presupuestos públicos, se garantice que cualquier medida nacional sea fiscalmente responsable y se dirija a quienes más apoyo necesitan.
Además, han reafirmado su compromiso con un comercio de productos energéticos libre y basado en normas, y han hecho un llamamiento a todos los países para que eviten las medidas proteccionistas, incluidos los controles injustificados a la exportación, el acaparamiento de existencias y otras barreras comerciales en las cadenas de suministro de hidrocarburos y otras cadenas afectadas por la crisis.
"Nos comprometemos a promover la cooperación y la integración para apoyar la estabilidad regional y mundial", han subrayado los ministros de Finanzas en su comunicado.
También han afirmado que continuarán con las reformas que refuercen la resiliencia y aceleren la diversificación energética a largo plazo, entre otras cosas mediante la transición hacia la energía limpia y la mejora de la eficiencia energética.
PAPEL FUNDAMENTAL DE LAS ORGANIZACIONES INTERNACIONALES
Los ministros han destacado el papel fundamental que desempeñan las organizaciones internacionales, por lo que han acogido con satisfacción la creación del grupo de coordinación del Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Mundial y la Agencia Internacional de la Energía (AIE).
En este sentido, han animado a estas instituciones a elaborar una evaluación conjunta de las repercusiones económicas mundiales, incluidas las presiones fiscales, las interrupciones en las cadenas de suministro, los mercados energéticos y los precios de los alimentos, así como las repercusiones en los distintos países.
Además, han instado al FMI y al Banco Mundial a que ofrezcan un apoyo de emergencia coordinado a los países que lo necesiten, adaptado a las circunstancias de cada Estado y aprovechando toda la gama y flexibilidad de sus instrumentos.
APOYO A UCRANIA: DETERMINACIÓN POR MANTENER LA PRESIÓN SOBRE RUSIA
El comunicado cierra trasladando el "apoyo inquebrantable" de los países firmantes a Ucrania y su determinación de mantener la presión económica sobre Rusia.
Según han denunciado los ministros, la guerra de Rusia en Ucrania, que ya ha entrado en su quinto año, sigue afectando negativamente a la economía mundial.
"Rusia no debe beneficiarse de este conflicto y, en la medida en que las condiciones del mercado lo permitan para evitar agravar las perturbaciones en las cadenas de suministro y los precios de la energía, seguiremos colaborando para encontrar formas de aumentar la presión", han asegurado.