La Asociación Española de Pediatría (AEP) ha expuesto un decálogo de medidas para frenar el aumento sostenido de infecciones de transmisión sexual (ITS) en adolescentes, entre las que se halla la de asegurar el acceso confidencial a los servicios sanitarios, ofreciendo atención específica, cercana y adaptada a este colectivo, respetando su autonomía y madurez.
Este conjunto de recomendaciones se enmarca en un artículo 'online' publicado en 'Anales de Pediatría', que es la revista de esta sociedad científica. En el mismo se expone que abordar estas infecciones en este segmento de población se ha convertido en una cuestión urgente de salud pública, conclusión a la que se ha llegado tras analizar la situación actual y los principales retos en la prevención, el diagnóstico y el tratamiento.
"La adquisición de una ITS puede tener consecuencias relevantes no solo a corto plazo, sino también a medio y largo plazo, incluyendo embarazos no deseados, complicaciones reproductivas, transmisión de infecciones y un importante impacto psicosocial", ha explicado la pediatra del Hospital General Universitario Gregorio Marañón de Madrid, la doctora María Luisa Navarro, quien es la primera firmante de un documento, elaborado por el grupo de trabajo de VIH e ITS de la Sociedad Española de Infectología Pediátrica (SEIP), del que se nutre este artículo.
Así, se indica que la adolescencia es una etapa marcada por profundos cambios físicos, psicológicos y sociales que aumentan la vulnerabilidad frente a estas patologías. Además, hay una serie de factores que está contribuyendo a este incremento, como el inicio cada vez más precoz de las relaciones sexuales (16,5 años, de media, en 2023).
A ello se une el uso irregular de métodos de barrera, el aumento del número de parejas, la normalización de prácticas de riesgo, la falta de una educación afectivo-sexual integral, junto con dificultades de acceso al sistema sanitario y la influencia de los contenidos digitales. De hecho, en Europa, los sistemas de vigilancia epidemiológica han evidenciado un incremento notable de las ITS en los últimos años.
En este sentido, en 2023 se confirmó un aumento del 31 por ciento en los casos de gonorrea y del 13 por ciento en los de sífilis respecto al año anterior, con un incremento acumulado del 300 y del 200 por ciento, respectivamente, en comparación con 2014. Ese mismo año, se notificaron, aproximadamente, 230.000 casos de infección por clamidia, lo que la convierte en la ITS bacteriana más frecuentemente diagnosticada.
LA INCIDENCIA DE GONORREA SE HA CASI TRIPLICADO EN ESPAÑA EN EL ÚLTIMO LUSTRO
Por su parte, en España, la tendencia es similar, ya que la incidencia de gonorrea se ha casi triplicado en los últimos cinco años y, actualmente, es más de 11 veces superior a la registrada en 2014. La infección por clamidia mantiene también una incidencia creciente y el grupo de edad de 15 a 24 años concentra una proporción significativa de los casos diagnosticados, presentando las mujeres tasas más elevadas de clamidia y gonorrea.
"Estas cifras deben interpretarse teniendo en cuenta que muchas ITS cursan de forma asintomática, especialmente en mujeres, lo que conduce a un infradiagnóstico y a una subestimación de la incidencia real", ha continuado Navarro. Todo, sin embargo, en un contexto en el que se han producido avances en el manejo integral de las ITS, tanto en la prevención como en el diagnóstico y el tratamiento, con un impacto especialmente notable en la población adolescente.
Sin embargo, estos no han sido suficientes, por lo que la AEP apuesta por garantizar una educación sexual integral desde la infancia, adaptada a la edad, que aborde no solo la prevención de ITS, sino también la afectividad, el consentimiento, la diversidad y las relaciones saludables. También, apuesta por formar a los sanitarios, especialmente pediatras, en salud sexual con un enfoque actualizado, integral y libre de estigmas.
Facilitar el acceso gratuito a preservativos y lubricantes, promoviendo su uso de forma sistemática como principal método de prevención frente a ITS; reforzar la vacunación frente a ITS prevenibles, como el virus del papiloma humano (VPH) y la hepatitis, asegurando su correcta implementación según calendario; y promover el cribado en adolescentes sexualmente activos, utilizando estrategias accesibles como la autotoma de muestras para mejorar la detección precoz, son otras de las medidas propuestas.
Por último, ha recomendado garantizar el seguimiento y tratamiento adecuados, con pautas sencillas y adaptadas que favorezcan la adherencia; realizar estudio de contactos, permitiendo identificar casos asintomáticos y cortar la cadena de transmisión en la comunidad; facilitar el acceso a estrategias de prevención biomédica, como la profilaxis pre y postexposición frente al VIH, en adolescentes con mayor riesgo; y abordar el impacto emocional y social de las ITS.