La incorporación de la perspectiva de género en la investigación clínica es "imprescindible" para poder garantizar una ciencia rigurosa, ética, útil y completa para toda la población, según los expertos que han participado en la jornada patrocinada por GSK y organizada con la colaboración de Asociación Nacional de Comités de Ética (ANCEI), la Plataforma SCReN del Instituto de Salud Carlos III, IDIS Santiago, Farmaindustria y la Asociación Española de Cáncer de Mama Metastásico (AECMM).
En el encuentro, se ha puesto de manifiesto que los sesgos de género "siguen presentes en todas las fases del sistema sanitario", desde la investigación básica hasta el diagnóstico, el tratamiento y la experiencia de las pacientes.
El presidente de la Academia Europea de Pacientes sobre Innovación Terapéutica (EUPATI) España, David Trigos, ha asegurado que "la calidad científica no solo depende del método, depende de la mirada". Por ello, ha destacado el "papel clave" de las mujeres en las asociaciones de pacientes, donde son referentes, lideresas y, en muchos casos, mayoría, impulsando una participación más cercana y conectada con la realidad de las personas.
Trigos, al mismo tiempo, ha defendido que el reto es incorporar diversidad real en la investigación: más experiencias, más conocimiento y más perspectivas. Solo así, ha señalado, será posible "construir una ciencia más rigurosa, más justa y representativa".
INFRADIAGNÓSTICO EN MUJERES
Por su lado, la directora general de Humanización, Atención y Seguridad del Paciente de la Comunidad de Madrid, Celia García Menéndez, desde la Consejería de Sanidad, ha detallado que las mujeres reciben un 50 por ciento menos de angiografías coronarias o que enfermedades como la endometriosis o el TDAH siguen diagnosticándose más tarde. Además, a pesar de representar más del 70 por ciento de los casos de Alzheimer, apenas "se analizan de forma específica en estudios".
En patologías como el cáncer o la diabetes, sufren retrasos diagnósticos de años, y existe una mayor tendencia a atribuir síntomas a causas psicológicas en mujeres.
De hecho, la especialista María Teresa Ruiz Cantero ha advertido de que las mujeres tienen más probabilidades de ser diagnosticadas correctamente cuando presentan síntomas "típicos" masculinos, lo que se conoce como el "síndrome de Yenti". A esto se suman sesgos cognitivos, falta de formación específica y una narrativa médica que no siempre recoge "adecuadamente la experiencia de las pacientes".
Aun así, los expertos han coincidido en que no vale únicamente con incluir mujeres en los estudios, ya que es "necesario que estén representadas de forma proporcional a la prevalencia de cada enfermedad y que los resultados se analicen por subgrupos". Los expertos han alertado de que el uso de líneas celulares sin información sobre el sexo de origen o el desarrollo de fármacos sin un perfil diferenciado también son "lagunas" en investigación básica.
Desde los comités de ética, se ha reclamado que se debe superar una visión limitada y binaria de la perspectiva de género, así como la importancia de mejorar la formación específica.
La industria farmacéutica, por su lado, ha destacado los avances en representación femenina, aunque ha reconocido que aún existen brechas en puestos de liderazgo, y ha defendido que integrar esta perspectiva es también una oportunidad estratégica. Por su parte, las pacientes han reclamado que la investigación tenga en cuenta la vida real: calidad de vida, salud emocional, impacto social y carga mental, factores todavía poco medidos.