Madrid recuerda al Ministerio de Sanidad que la mediación de POP en huelga médica no tiene apoyo mayoritario

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Archivo - La consejera de sanidad de la Comunidad de Madrid, Fátima Matute, interviene durante la presentación de la nueva sede corporativa de la multinacional Johnson & Johnson, a 18 de febrero de 2026, en Pozuelo de Alarcón, Madrid (España). Johnson & J

La consejera de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Fátima Matute, ha remitido este martes una misiva a la ministra de Sanidad, Mónica García, en la que le recuerda que el papel de mediador en la huelga médica por el Estatuto Marco propio de la Plataforma de Organizaciones de Pacientes (POP) no cuenta con el apoyo mayoritario de las Comunidades Autónomas y ha remarcado que, si no es capaz de resolver el conflicto, debería dimitir.



Así lo ha indicado después de que en la última reunión del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (CISNS), celebrada el pasado viernes y centrada en exclusiva en la huelga médica, el Ministerio de Sanidad aceptara un mediador independiente en el conflicto.



Una figura de mediación entre el Ministerio y el Comité de Huelga que "sea reconocida por todas las partes", en palabras de Mónica García, para seguir avanzando en los puntos de negociación que ya están acordados y para evitar la huelga. Según explicó la titular de Sanidad, las Comunidades Autónomas propusieron que una organización de pacientes, ya que son ellos "los que están sufriendo las consecuencias".



El Ministerio propuso en un primer momento al Foro de la Profesión Médica para mediar y llegar a un acuerdo debido al conocimiento técnico y jurídico que tiene sobre las reivindicaciones. Tras el encuentro, no obstante, avanzó que planteará al Comité de Huelga la figura de la organización de pacientes propuesta por las consejerías de Sanidad.



La ministra confía así en que en la próxima reunión con el Comité de Huelga, a la vuelta de Semana Santa, se pueda desescalar el conflicto y seguir tramitando tanto el Estatuto Marco como otras reivindicaciones de los médicos, todo ello con el objetivo de evitar la próxima huelga médica prevista a partir del 27 de abril.



En la misiva remitida a la titular de Sanidad este mismo martes, la consejera madrileña subraya que en la reunión del CISNS del pasado viernes "en ningún momento se acordó que dicha mediación se estableciera en los términos" que defiende García. En este sentido, recalca que la propuesta relativa a la participación de la Plataforma de Organizaciones de Pacientes "fue formulada por un número muy reducido de consejeros -dos o tres-, sin contar con el respaldo mayoritario del Consejo".



"Ello no es óbice para reconocer la importante labor que esta organización desarrolla en la defensa de los derechos de los pacientes y su contribución a la mejora del sistema sanitario", apostilla la consejera madrileña.



IMPACTO DE 11 MILLONES EN MADRID


En esta línea, la máxima responsable de la Sanidad madrileña apunta que es responsabilidad directa de la ministra dar con una solución que ponga fin a esta huelga con consecuencias "extremadamente graves". En el caso de la Comunidad, recuerda, el coste económico alcanza los 11 millones de euros.



Durante la huelga, con una semana en febrero y otra en marzo, se han suspendido 142.462 consultas, 6.952 cirugías y 14.489 pruebas diagnósticas en la sanidad madrileña. "Pero más allá de las cifras, hablamos de pacientes que esperan, de profesionales al límite y de un sistema tensionado como no lo había estado en años", añade en la carta.



Unos paros de los que Matute hace directa responsable a la ministra por su gestión al frente del Ministerio, con "evidencia" de "un problema de liderazgo y de capacidad de negociación" por su parte. "Resulta difícil de comprender que, a estas alturas, no haya sido capaz de sentarse de manera efectiva con los profesionales médicos y facultativos para alcanzar una solución. No estamos ante un desacuerdo técnico, sino ante un conflicto mal gestionado desde su origen", le afea.



Desde la Consejería madrileña, según traslada Matute, no se van a avalar "maniobras que desvíen el foco del problema o que pretendan diluir responsabilidades". En este marco, ha insistido en exigir la suspensión "inmediata" de la tramitación del Estatuto Marco "mientras se abre una negociación real, seria y con garantías".



De esta forma, ha vuelto a reiterar la necesidad de contar con una financiación finalista "para cualquier modificación normativa de este alcance" y la incorporación al proceso de los ministerios de Hacienda, Función Pública y Trabajo, cuya ausencia ve "incomprensible" y una "evidencia más de la improvisación con la que se ha abordado esta reforma o lo que es peor la falta de apoyos que tiene en su gobierno".



DIMISIÓN


En esta línea, la consejera madrileña ha insistido en que corresponde a la propia ministra "asumir su responsabilidad" y reconocer la singularidad de la profesión médica e insta a la titular de Sanidad a articular un marco de negociación "específico, directo y vinculante".



"Hacerlo no divide, no confronta y no excluye: fortalece el sistema y respeta a quienes lo sostienen. Todas las categorías profesionales son valiosas e imprescindibles para que funcionen nuestro sistema sanitario y ninguna de ellas ha de perder sus derechos. Lo que sí divide es persistir en el error. Lo que sí perjudica es prolongar un conflicto que está dañando a pacientes y profesionales cada día que pasa", argumenta Matute.



Para la consejera madrileña, si la ministra no tiene la voluntad de hacerlo o si ha perdido la confianza de quienes deben negociar con ella, debería actuar en consecuencia y dimitir. "El sistema sanitario no puede permitirse más tiempo perdido", zanja.





europapress