Las principales aerolíneas y aeropuertos europeos han reclamado este lunes a la Unión Europea prorrogar la flexibilidad prevista en el nuevo sistema de control de la frontera exterior (EES, por su sistema en inglés), que deberá estar plenamente operativo el próximo 10 de abril, pero que piden poder suspender en momentos gran afluencia para evitar grandes esperas a los viajeros que lleguen o salgan de la Unión de aquí a verano.
"Es probable que los pasajeros que entren en el espacio Schengen tengan que esperar aún más en el control fronterizo durante la Semana Santa debido a los persistentes problemas operativos relacionados con la implementación del EES", se quejan en un comunicado conjunto el director general de la división europea del Consejo Internacional de Aeropuertos (ACI), Olivier Jankovec, y la directora de Aerolíneas por Europa (A4E), Ourania Georgoutsakou.
Ambos alertan de los "problemas técnicos y operativos" para adaptar todas las infraestructuras al nuevo sistema digital que reforzará el control del paso legal de extracomunitarios por la frontera exterior de la UE y que empezó a introducirse de manera gradual en todo el territorio común en octubre del pasado año.
Aseguran que desde que se impuso el registro de al menos el 50% de los extracomunitarios el pasado 10 de marzo, los tiempos de espera en los puntos de control --en donde se hace obligatorio controlar los datos biométricos-- de los aeropuertos se han elevado considerablemente y alcanzan "regularmente" hasta las dos horas de espera en hora punta.
El periodo de transición daba de margen hasta este martes, 31 de marzo, para la obligación de registrar al 100% de los nacionales de terceros países que cruzan la frontera de la Unión; con un periodo de transición que expirará el próximo 9 de abril y obligará a todos los aeropuertos y aerolíneas a cumplir con el sistema desde el 10 de abril.
En este contexto, y ante el inminente aumento de los viajes por el inicio de las vacaciones de Semana Santa, aerolíneas y aeropuertos abogan por prorrogar la flexibilidad que permite suspender de manera parcial o total el EES en situaciones en que se haga necesario por razones operativas y ello "durante toda la temporada de verano de 2026".
"Esta flexibilidad ha demostrado ser vital para prevenir interrupciones operativas catastróficas durante el despliegue progresivo del sistema. Si no se resuelven los problemas técnicos y operativos del EES, esta flexibilidad debería mantenerse disponible durante futuros periodos de máxima afluencia de viajeros, como el invierno de 2026/2027", sostienen en su escrito ACI y A4E.
Según las organizaciones representantes de aeropuertos y aerolíneas, los principales problemas detectados durante la preparación para introducir el sistema EES siguen sin estar resueltos, por ejemplo la "escasez persistente y estructural de personal de control fronterizo, problemas técnicos y de mantenimiento con los quioscos de autoservicio y el uso limitado de las puertas de control fronterizo automatizado".
También denuncian la "preocupación persistente" por la "fiabilidad" del sistema informático central del EES y avisan de que el despliegue por parte de los Estados miembro de la aplicación de preinscripción de los viajeros ha tenido hasta ahora un alcance "muy limitado", y apenas Suecia y Portugal la utilizan.
Así las cosas, reiteran su "pleno apoyo" a los objetivos del Sistema de Entrada y Salida para "fortalecer la gestión y la seguridad fronterizas", pero defienden que su implementación debe ser "operativamente viable" y "no debe perjudicar a los pasajeros ni el buen funcionamiento de las operaciones aeroportuarias".