MADRID, 25 (EUROPA PRESS)
Investigadores del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) ha desvelado cómo se producen algunos de los cambios moleculares que reprograman el cerebro para desarrollar la metástasis, lo que abre nuevas vías para su tratamiento.
En casi la tercera parte de los pacientes de cáncer el tumor alcanza el cerebro y hace metástasis. Ese proceso se ha considerado tradicionalmente la etapa final y sin opciones de un cáncer agresivo, hasta el punto de que quienes llegaban a ella eran excluidos de los ensayos clínicos por su mal pronóstico.
El equipo del CNIO, dirigido por Manuel Valiente, ha ampliado el foco de la investigación a lo que ocurre en el entorno de la metástasis cerebral. Los resultados de este laboratorio a lo largo de la última década permiten concluir que la metástasis se desarrolla cuando las células tumorales crean un entorno a su gusto, y para ello "deben alterar el cerebro ellas mismas", explica Valiente.
Cuando las células del tumor llegan al cerebro la mayoría son eliminadas, pues no tienen apenas herramientas para crecer en este órgano; solo unas pocas cuentan con las aptitudes necesarias para reformar el cerebro y adaptarlo a su gusto. Las células tumorales empiezan a cambiar el tejido, a activar vías moleculares que debían estar apagadas y, en definitiva, a crear un ambiente que sólo a ellas les resulta acogedor. Esto les permite proliferar sin control y reproducir el tumor.
Ahora han descubierto otro mecanismo que podría tener valor en metástasis cerebral de varios tipos de tumores, y también en otras patologías que afectan al cerebro sin ser tumorales. Se trata, además, de un mecanismo para el
El hallazgo, que se publica este miércoles en la revista 'Cancer Research', con Laura Álvaro-Espinosa como primera autora, señala que además para este mecanismo que existe un fármaco que penetra bien en el cerebro y es bien tolerado, pues está aprobado como tratamiento del asma en otros países. Valiente aspira a iniciar un ensayo clínico a medio plazo.
IBUDILAST ACTÚA BLOQUEANDO LA UNIÓN DE MIF CON CD74
La nueva diana es una proteína llamada MIF, que, producida por las células tumorales en el cerebro, actuaría como una llave que nunca se usa en este órgano. El nuevo estudio muestra que MIF se une a una estructura molecular -llamada CD74- que se encuentra en la superficie de un tipo de células encargadas de avisar al sistema inmunitario, los macrófagos y la microglía.
En condiciones normales estas células con CD74 combatirían la metástasis, al formar parte del sistema inmunitario; pero con la llave molecular MIF, las células metastáticas usan CD74 para hacer que trabajen a favor del cáncer. MIF reprograma a este tipo celular para impulsar el crecimiento del tumor.
Buscando cómo evitar que MIF transforme a los macrófagos CD74, el grupo del CNIO encontró el fármaco ibudilast, que se sabe que actúa bloqueando la unión de MIF con CD74. Sus resultados muestran que ibudilast frena la metástasis cerebral, tanto en modelos animales como en muestras frescas de pacientes derivadas de tumores primarios diferentes. "Demostramos que la microglía y los macrófagos CD74+ son reprogramados, y pasan de tener una naturaleza potencialmente antitumoral a pro-metastásica en el cerebro", escriben los investigadores en 'Cancer Research'.