La SEEN afirma que el asesoramiento reproductivo en personas trans antes de las terapias hormonales es "fundamental"

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El asesoramiento reproductivo para las personas trans que deseen tener descendencia es "fundamental" antes de iniciar el Tratamiento Hormonal de Afirmación de Género (THAG), según la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN).



Con motivo del Día Internacional de la Visibilidad Trans, que se celebra el 31 de marzo, y dentro de la campaña de la SEEN '12 meses en Endocrinología y Nutrición, 12 pasos hacia la salud', se ha puesto en valor la importancia de llevar a cabo una planificación reproductiva a través de un asesoramiento precoz por parte de los profesionales sanitarios antes de la exposición prolongada a las terapias hormonales.



Con este asesoramiento, se pretende informar sobre las opciones de preservación de la fertilidad, como la vitrificación de ovocitos o la criopreservación de semen.



La coordinadora del Grupo Gónada, Identidad y Diferenciación Sexual de la SEEN (GIDSEEN), Patricia Cabrera, ha señalado que el deseo de tener hijos biológicos en la población trans es de entre el 50 y el 58 por ciento, cifra equiparable al de la población cisgénero. Por ello, esta planificación es vital porque "el deseo reproductivo suele verse postergado por la urgencia de aliviar la disforia o incongruencia de género".



"La recuperación de los ejes gonadales al suspender el THAG puede constituir un efecto parcialmente reversible, aunque el impacto epigenético sobre el ADN es aún desconocido y no pueden establecerse relaciones causales sobre cómo el THAG influye directamente sobre la descendencia", ha aclarado Cabrera.



Sin embargo, en el caso de los hombres trans, la testosterona suprime el eje hipotálamo-hipófisis-gonadal, lo que detiene la ovulación y, posteriormente, la menstruación. Además, la especialista ha indicado que el uso crónico y sostenido en el tiempo de la testosterona genera cambios en el ovario, y muestran "un patrón parecido" al de las mujeres cis con ovario poliquístico además de atrofia". Al mismo tiempo, la combinación de estrógenos y antiandrógenos en las mujeres trans bloquea la espermatogénesis, lo que disminuye la producción de un esperma de calidad y su capacidad reproductiva.



BARRERAS PERSONALES, INSTITUCIONALES Y SOCIALES


La SEEN, en línea con la European Society of Endocrinology (ESE) y su proyecto EndoCompass, considera el efecto de la THAG en fertilidad "uno de los principales desafíos clínicos". Ambas entidades han lamentado que, en muchas ocasiones, las personas trans se encuentran con barreras personales, institucionales y sociales para acceder a la preservación de la fertilidad.



Las dos sociedades, además, quieren establecer más líneas de investigación para ampliar las opciones reproductivas. En este sentido, los endocrinólogos han insistido en investigar más sobre los efectos a largo plazo de la THAG en la salud de la descendencia y en la calidad de los gametos tras años de tratamiento, y han destacado que la falta de ensayos clínicos aleatorizados provoca que la mayoría de las recomendaciones actuales se basen en estudios de "cohortes de bajo nivel de evidencia".



A nivel psicológico, los procedimientos como la estimulación ovárica o la recuperación de gametos son "procedimientos invasivos", por lo que pueden exacerbar la disforia de género. La especialista en Endocrinología, por ello, ha señalado que es necesario establecer una hoja de ruta para la atención reproductiva de personas trans o con diversidad sexogenérica, ya que la normativa general en temas de reproducción asistida, en ocasiones, no responde a las necesidades específicas de estos casos.



"La Endocrinología es el director de orquesta que gestiona los tiempos de la terapia hormonal para permitir la preservación sin comprometer el bienestar del paciente y monitoriza los niveles hormonales para optimizar la calidad de los gametos si se decide suspender el tratamiento temporalmente para concebir", ha declarado.



Aun así, la SEEN ha indicado que el abordaje multidisciplinar es "esencial" para el tratamiento reproductivo de las personas trans. Por esta razón, han incidido en que los equipos "deben estar conformados" por expertos en identidad de género, incluyendo endocrinólogos, ginecólogos, urólogos, pediatras y profesionales de la salud mental.



"Este enfoque asegura que se manejen no solo los aspectos biológicos, sino también el bienestar emocional durante la transición", ha asegura la especialista.



Por último, Patricia Cabrera ha detallado que miembros de GIDSEEN han colaborado en la guía 'Manejo de la Salud Reproductiva en Personas Transgénero' de la Sociedad Española de Fertilidad (SEF), para abordar, entre otros aspectos, el uso adecuado de la terminología y el lenguaje inclusivo, la cirugía de confirmación de género, así como la preservación de fertilidad en el hombre y mujer trans. Asimismo, recoge "otros temas de gran interés" como la edad óptima para la preservación, la calidad ovocitaria y la donación de gametos procedentes de personas trans.




europapress