En los últimos años, el mercado del hogar parece haber entrado en una nueva fase: la de la miniaturización inteligente. Cada vez vemos más dispositivos que reducen su tamaño, respondiendo a una realidad muy concreta: las viviendas modernas -especialmente en grandes ciudades- son más pequeñas y requieren soluciones compactas. Pero hay algo más interesante detrás de esta tendencia: la ingeniería está alcanzando un punto en el que hacer los productos más pequeños no significa hacerlos menos potentes.
Con esa idea sobre la mesa, Dyson acaba de presentar una nueva generación de dispositivos de limpieza ultrafinos. Y entre ellos hay dos que hemos podido probar: la aspiradora Dyson PencilVac y la fregona eléctrica Dyson PencilWash. Ambos comparten una filosofía muy clara: reducir el tamaño al mínimo -solo 38 mm de diámetro en el mango- manteniendo en la medida de lo posible la tecnología característica de la marca.
El resultado son dispositivos pensados para una limpieza ágil, manejable y adaptada a los hogares contemporáneos, aunque lo novedoso del formato nos genera aún algunas dudas. Los hemos puesto a prueba y os contamos nuestras primeras impresiones.
UNA ASPIRADORA DE MENOS DE 2 KG DE PESO
Lo primero que sorprende de la Dyson PencilVac es su formato. Con apenas 38 mm de diámetro y 1,8 kg de peso, se convierte en la aspiradora más fina y manejable de Dyson hasta la fecha. En el uso cotidiano esto se traduce en una sensación de ligereza poco habitual en este tipo de dispositivos: se maneja con facilidad (el cabezal maniobra de una forma muy cómoda), permite limpiar en horizontal e incluso deslizarse hacia atrás sin esfuerzo, llegando con comodidad a zonas que normalmente quedan fuera del alcance. Es divertida de usar y eso es un plus.
Si vamos más allá del tamaño, uno de los elementos clave está en el cabezal de limpieza. Dyson ha desarrollado el sistema Fluffycones, formado por cuatro rodillos cónicos distribuidos en dos barras paralelas que giran en direcciones opuestas. Esta configuración hace que el cabezal se desplace suavemente sobre el suelo y permite limpiar tanto hacia adelante como hacia atrás con la misma eficacia.
Por su parte, los rodillos cónicos están diseñados para expulsar el pelo hacia los extremos del cabezal, donde finalmente es succionado, evitando que se enrede alrededor del cepillo, uno de los inconvenientes más habituales de las aspiradoras domésticas. También incluye la iluminación frontal y trasera con efecto láser de sus modelos más icónicos, que permiten ver el polvo más fino fácilmente.
En el interior trabaja el motor Dyson Hyperdymium 140 rpm, el más pequeño y rápido desarrollado por la marca hasta ahora. Con apenas 28 mm de diámetro -aproximadamente el tamaño de una moneda- es capaz de girar a 140.000 revoluciones por minuto, generando una potente succión pese al tamaño compacto del dispositivo. ¿La pega? Que no está pensada para alfombras e, incluso las casas más pequeñas, cuentan con alguna y los usuarios exigen ese extra de potencia.
No sabemos si Dyson busca con este dispositivo una opción más económica de sus aspiradoras clásicas o un complemento de las mismas. Nos gustaría que la primera opción fuese viable porque el resto de elementos los ha sabido integrar bien en este formato 'mini': una pantalla LCD totalmente funcional, un depósito que -pese a ser más pequeño- cuenta con un buen sistema de compresión de polvo, y una batería que -pese a ser sensiblemente inferior- puede cumplir en casas pequeñas.
UNA FREGONA QUE MEJORA LOS MODELOS PREVIOS
La misma filosofía de diseño se traslada a la nueva Dyson PencilWash, una fregona eléctrica que apuesta por un formato ultraligero y compacto. Se trata de una categoría que no acabamos de ver con buenos ojos, pero que Dyson mejora en los aspectos que consideramos importantes: un uso más cómodo y evitar malos olores.
Hemos argumentado en otras ocasiones que las fregonas eléctricas no mejoraban lo suficiente a las tradicionales como para que mereciese plantear una inversión tan grande (en este caso, de 349 euros). Seguimos pensando de una manera similar, pero Dyson PencilWash da un salto adelante a nivel tecnológico sin olvidar lo que debe ser prioritario en este tipo de productos.
Una de las diferencias frente a otras fregonas eléctricas es que no utiliza filtro para retener la suciedad. Este diseño evita la acumulación de residuos, bacterias o malos olores en el interior del dispositivo y reduce el mantenimiento necesario. La máquina incorpora además dos modos de hidratación, que permiten ajustar la cantidad de agua según el tipo de suelo o la intensidad de la suciedad. Con un depósito de agua limpia de 300 ml, puede cubrir hasta 100 metros cuadrados.
Nos gusta especialmente la base de carga, que parece integrarse como un elemento decorativo más de la casa. Para cargarla tenemos que quitar el cabezal (que es la parte más fea y que podemos esconder un poco) y a la vista queda el mango con la batería, que se integra de una forma muy elegante en el ambiente.
UNA APUESTA INTELIGENTE PARA AMPLIAR EL CATÁLOGO
Después de probar ambos dispositivos, queda claro que Dyson está explorando una dirección muy concreta: hacer la limpieza más ligera, más manejable y más rápida, sin perder el enfoque tecnológico que caracteriza a la marca.
Es posible que este formato ultrafino no sea la solución perfecta para todos los hogares -especialmente para viviendas muy grandes o limpiezas intensivas-, pero sí parece encajar muy bien en pisos urbanos o en usuarios que buscan herramientas prácticas para el mantenimiento diario. El único punto a mejorar, como comentábamos antes, es ese plus de potencia para las alfombras y la suciedad más profunda.
También hay otro factor que puede resultar decisivo: el precio. Con 499,99 euros para la PencilVac y 349 euros para la PencilWash, estos modelos se sitúan en una franja más competitiva dentro del catálogo de Dyson. Eso podría convertirlos en una puerta de entrada a la marca para muchos usuarios. Una estrategia interesante que seguiremos de cerca para ver cómo evoluciona.