El Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo (BCE) ha decidido este jueves mantener sin cambios los tipos de interés ante la incertidumbre sobre el impacto en la inflación y el crecimiento del conflicto en Oriente Próximo, de forma que la tasa de depósito (DFR) seguirá en el 2%, la de referencia para sus operaciones principales de refinanciación (MRO) en el 2,15% y la de la facilidad marginal de préstamo (MLF) en el 2,40%.
"La guerra en Oriente Próximo ha creado riesgos al alza para la inflación y a la baja para el crecimiento económico, que hacen que las perspectivas sean mucho más inciertas", destaca el BCE en su comunicado.
En este sentido, la institución anticipa que el conflicto tendrá un impacto importante en la inflación a corto plazo debido al encarecimiento de los precios de la energía, aunque las implicaciones a medio plazo dependerán tanto de la intensidad y la duración, como del modo en que los precios de la energía afecten a los precios de consumo y a la economía.
En cualquier caso, el Consejo de Gobierno asegura que se encuentra en buena posición para navegar esta incertidumbre, después de que la tasa de inflación se haya situado en torno al objetivo del 2%, mientras que las expectativas de inflación a más largo plazo están firmemente ancladas y la economía ha mostrado resiliencia en los últimos trimestres.
De este modo, la información que se obtenga en adelante permitirá evaluar los efectos de la guerra sobre las perspectivas de inflación y los riesgos a los que están sujetas. "El Consejo de Gobierno está vigilando atentamente la situación y su enfoque dependiente de los datos le ayudará a definir de modo apropiado la política monetaria", ha indicado, reiterando que no se compromete de antemano con ninguna senda concreta de tipos.
A este respecto, el órgano de gobierno del BCE ha subrayado que está preparado para ajustar todos sus instrumentos en el marco de su mandato para asegurar que la inflación se estabilice en su objetivo del 2% a medio plazo y preservar el buen funcionamiento de la transmisión de la política monetaria.
Además, ha recordado que el Instrumento para la Protección de la Transmisión está disponible para contrarrestar dinámicas de mercado no deseadas o desordenadas "que constituyan una seria amenaza para la transmisión de la política monetaria en los países de la zona del euro", lo que permite al Consejo de Gobierno cumplir con mayor efectividad su mandato de estabilidad de precios.