El presidente del Consejo Europeo, António Costa, ha defendido este jueves avanzar en la transición energética en la Unión Europea en un contexto marcado por la inestabilidad en Oriente Medio, subrayando que este proceso debe tener en cuenta las "especificidades de los distintos Estados miembro" y de los sectores más intensivos en energía.
En declaraciones previas a la reunión de líderes europeos en Bruselas, Costa ha advertido de que las tensiones geopolíticas, como el conflicto en Irán, evidencian la necesidad de reforzar la autonomía energética del bloque, por lo que "la mejor manera de tener un horizonte energético previsible y fiable es aumentar la producción interna de energía", ha señalado.
En este sentido, ha insistido en que la transición energética es clave no solo desde el punto de vista climático, sino también estratégico, al asegurar que "es la única forma de ser autónomos e independientes" y subrayar que "la energía significa seguridad" en el actual contexto internacional.
El impulso a la transición energética llega en un momento de división entre los Estados miembro sobre el impacto de las políticas climáticas en la competitividad, especialmente en lo relativo al sistema europeo de comercio de emisiones (ETS).
Mientras países como España defienden este mecanismo como una herramienta "la piedra angular" para avanzar en la descarbonización, otros Estados han expresado reservas por el aumento de costes que implica para la industria y reclaman su suspensión o ajustes en el instrumento.
En este contexto, el mandatario portugués ha defendido avanzar en la transición energética teniendo en cuenta estas diferencias y ha recalcado que el proceso debe adaptarse al impacto desigual entre países y sectores, dando lugar a una respuesta conjunta, que garantice tanto la protección de las empresas como del planeta.