Una experta alerta de que los alimentos son cada vez menos nutritivos por la pérdida de minerales en los cultivos

|

La profesora de la Universitat Politècnica de València María Dolores Raigón ha alertado de que diferentes investigaciones han detectado una disminución progresiva de minerales esenciales en diferentes cultivos, entre ellos cobre, hierro, magnesio o calcio.



Según la investigadora, este fenómeno está relacionado en parte con el empobrecimiento de los suelos agrícolas y con determinados sistemas de producción intensiva, lo que puede repercutir en la composición nutricional de los alimentos.



Durante su participación en el Congreso Internacional de Medicina Ambiental, organizado por la Fundación Alborada, Raigón ha advertido de que esta situación puede contribuir a lo que algunos especialistas denominan 'hambre oculta', un escenario en el que, pese a consumir suficientes calorías, la dieta presenta carencias de vitaminas y minerales esenciales.



En este sentido, la experta ha destacado el papel de la agricultura ecológica, el consumo de alimentos de temporada y de proximidad, así como la necesidad de tener en cuenta todo el sistema alimentario -desde el suelo hasta el consumidor- para mejorar la calidad nutricional de la dieta.



Por su parte, el catedrático emérito de la Universidad de Granada Nicolás Olea, experto en epidemiología ambiental y disruptores endocrinos, ha explicado que la producción mundial de plástico supera actualmente los 450 millones de toneladas anuales, lo que ha incrementado la presencia de micro y nano plásticos en el entorno y, potencialmente, en tejidos y órganos humanos.



Según Olea, numerosos compuestos derivados del petróleo -como el bisfenol A o los ftalatos- están presentes en múltiples productos de uso cotidiano y actúan como disruptores endocrinos, es decir, sustancias capaces de alterar el funcionamiento del sistema hormonal. "Estamos sometidos a una exposición sutil, pero universal, a derivados del petróleo", ha señalado.



El investigador ha apuntado además que a lo largo de la vida una persona puede llegar a estar expuesta a más de 50.000 compuestos químicos de síntesis, algunos de los cuales se han asociado a procesos de estrés oxidativo y alteraciones hormonales. En este contexto, ha subrayado que diversos estudios han detectado una tendencia creciente a que determinadas enfermedades, incluido el cáncer, se diagnostiquen a edades cada vez más tempranas.



Las intervenciones de ambos especialistas han puesto de relieve la importancia de analizar la salud desde una perspectiva ambiental más amplia, teniendo en cuenta tanto la exposición a contaminantes químicos como los cambios en los modelos de producción alimentaria.



El X Congreso Internacional de Medicina Ambiental, organizado por la Fundación Alborada, ha reunido durante tres días en Madrid a médicos, investigadores y especialistas internacionales para analizar el impacto de los factores ambientales en la salud y avanzar en estrategias de prevención, diagnóstico y tratamiento de las denominadas enfermedades ambientales.




europapress