El cirujano urólogo especialista en cirugía reconstructiva de pene, enfermedad de Peyronie y Medicina sexual, el doctor François Peinado, ha manifestado que la remisión espontánea de la enfermedad de Peyronie "es poco frecuente", ya que "solo alrededor del 10 por ciento de los hombres experimentan una resolución espontánea de la condición".
"El mito clásico de que un tercio con enfermedad de Peyronie mejora espontáneamente está hoy descartado", ha declarado, a la vez que ha concretado que la presencia de un bulto palpable en el pene acompañado de dolor, especialmente durante las erecciones, es un motivo de consulta frecuente en Urología.
En la mayoría de los casos, esta sintomatología corresponde a la enfermedad de Peyronie, patología benigna, pero potencialmente progresiva caracterizada por la formación de una placa de fibrosis en la túnica albugínea, que puede generar curvatura, deformidad y disfunción eréctil. Esta placa está formada "por tejido inelástico", ha explicado.
"La aparición de esta placa se relaciona con un proceso de cicatrización anormal, y a menudo tiene su origen en microtraumatismos repetidos durante la actividad sexual, en individuos con posible predisposición genética", ha continuado, tras lo que ha añadido que el dolor peneano es un síntoma típico de la fase inicial" y "suele ser más frecuente en pacientes jóvenes".
FASE ACTIVA O INFLAMATORIA
Ahondando en la evolución de esta patología, esta cuenta con una fase activa o inflamatoria y otra estable o crónica. La primera está caracterizada por dolor, especialmente durante la erección, progresión de la curvatura o aparición de otras anomalías y cambios en el tamaño y consistencia de la placa, y su duración habitual es de 12 a 18 meses, aunque puede prolongarse más en algunos casos.
En esta etapa, el dolor durante la erección "suele desaparecer espontáneamente", y ello "sin importar si el paciente recibe o no tratamiento", ha indicado Peinado, que ha subrayado, no obstante, que "la desaparición del dolor no implica curación, ya que la placa subyacente permanece". "Las unidades especializadas recomiendan intervenir precozmente para frenar la evolución y evitar deformidades severas difíciles de corregir", ha declarado.
"Si la enfermedad se deja sin tratamiento durante la fase activa, la curvatura que se desarrolla es probablemente la que permanecerá", ha proseguido. Por su parte, la estable o crónica se alcanza cuando el dolor generalmente desaparece y la placa de fibrosis se estabiliza, dejando una curvatura o deformidad persistente y potencial acortamiento del pene.
Por último, y destacando que el citado es un trastorno que puede ser física y psicológicamente devastador, este experto ha insistido en que los síntomas también incluyen ansiedad y depresión. "En el pasado, la estrategia de esperar y observar en la fase inflamatoria era común, pero esto se considera un grave error hoy en día", ha finalizado.